«Le dijo que si quería aprobar, tenía que bajarse los pantalones»

El profesor del colegio San José de Espinardo detenido por abusos a 10 menores ofrecía clases particulares en su casa | El tío de una de las presuntas víctimas asegura que algunos alumnos recibían amenazas e insinuaciones por parte del docente

J. G. BADÍA MURCIA
'La Verdad' entrevista al tío de uno de los menores que ha denunciado abusos por parte del profesor detenido./
'La Verdad' entrevista al tío de uno de los menores que ha denunciado abusos por parte del profesor detenido.

Apenas hacía unos segundos que había comenzado la clase de Educación Física del profesor M. L. O. L., en el colegio San José de Espinardo, cuando ocho agentes del Grupo de Menores de la Policía Nacional (Grume) instaron al docente a que interrumpiese la sesión. Eran las 8.15 horas del pasado martes y la visita no era de cortesía. Previamente, los policías nacionales se habían dirigido al despacho del director del centro, Raimundo Quiñonero, para pedirle que les identificase al profesor y les indicase la ubicación de su despacho.

Así lo confirmaba ayer, sin poder dar crédito al despliegue policial, el propio director del colegio San José: «Llegaron a mi despacho, me informaron de que venían de la Fiscalía de Menores, les presenté a don Manuel, que estaba dando clase en el patio, y ya se hicieron cargo de él». A lo que habría que añadir que ya en el despacho procedieron a registrarlo, y se incautaron de un disquete. Posteriormente, le condujeron, ya esposado, hasta un vehículo policial.

Mientras tanto, otros agentes recorrían algunas clases del centro, de los seis grupos de primero y segundo de la ESO en los que impartía clase el detenido, y facilitaban un cuestionario a los alumnos para que respondieran por escrito, y de manera anónima, acerca de la conducta del docente y sobre los mensajes que supuestamente les enviaba a través de WhatsApp y de su cuenta de Twitter.

«A las 10.45 horas se lo llevaron detenido». M. L. está acusado de presuntos tocamientos y abusos sexuales a entre 8 y 10 jóvenes, de 13 a 15 años, residentes en Espinardo, Churra, El Puntal y El Esparragal. «Son cosas muy dolorosas; es muy triste para nosotros. No podíamos sospechar nada», zanjaba el director. Pero la detención de este profesor que lleva más de veinte años ligado al colegio San José, impartiendo clases de Educación Física, Lengua y Francés, también sacudió a los vecinos de Espinardo.

El docente, de 50 años, residía junto a su mujer y sus dos hijos en unos dúplex blancos situados frente a la avenida de Los Rectores, en la calle Leiva. De hecho, tras salir esposado del colegio fue conducido hasta su domicilio familiar para asistir al registro de su casa y del sótano donde impartía clases particulares a varios de esos escolares.

En ese momento, la detención ya había trascendido a los familiares de los denunciantes. Uno de ellos, Francisco, es vecino del profesor y no dudó en salir corriendo hasta ese domicilio. «Empecé a gritarle: '¡Sinvergüenza! ¡Mírame a la cara!'. Me miró y empezó a resoplar. Intenté abalanzarme sobre él, pero los agentes casi me detienen». La rabia de Francisco era doble: por un lado, su sobrino es uno de los alumnos que ya ha denunciado los supuestos tocamientos, y, segundo, porque él había sido alumno de ese mismo profesor y eso le permitió atar cabos.

«Fue profesor mío toda la vida. Siempre le gustaba bañarse con los chicos cuando hacíamos gimnasia. A las chicas las trataba mal; les decía: 'Tienes el culo gordo', 'eres una gorda', y entre los chicos tenía sus preferidos, a los que metía en su despacho», relataba este exalumno, que presenció todo el registro.

«Se llevaron torres de ordenador. Cuando salió solo gritó: '¡No he hecho nada!'», recordaba Francisco. Sin embargo, los agentes lo trasladaron hasta los calabozos de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Murcia porque, según fuentes policiales, «existen indicios suficientes de presuntos tocamientos».

La investigación arrancó hace dos semanas, después de que un policía retirado pusiera el asunto en conocimiento del Grupo Grume, tras escuchar los comentarios de algunos padres, y de que una de las madres diese el paso de presentar la primera denuncia en la comisaría.

Durante este tiempo, la Policía fue recabando testimonios, como los de un alumno de segundo de la ESO (2ºC), en la clase en la que M. L. ejercía funciones de tutor. En la denuncia, el menor relata que el profesor llegó supuestamente «a meterle la mano por dentro del pantalón, dirigiéndole frases del tipo: '¿Me dejas tocar?'». Tal situación se produjo en la casa del docente, a la que su alumno había acudido a visitar a uno de los hijos del detenido. También relata cómo en septiembre pasado «estaban celebrando un cumpleaños en un club social de la urbanización donde reside M. L., y en un momento en el que se quedaron solos, aprovechó para bajar los pantalones del dicente y le solicitó 'déjame probar', acercando la boca a las partes pudendas del declarante, a lo que éste respondió que no quería, si bien insistió con la frase 'relájate'».

«¿Malote yo?»

La cosa no fue a más, pero el menor también recibió mensajes vía Twitter, donde el profesor se presenta como «¿Malote yo?». Las capturas obran en poder de la Policía y permiten leer frases de aparente doble sentido, como «yo tengo algo para que comas...», «si quieres yo te doy el postre»... Incluso aprovechó el cumpleaños de uno de sus alumnos para preguntarle: «¿Quieres un polo sabor...(a elegir)? (...) Tu 'profe' preferido».

Entre los denunciantes hay cinco alumnos del colegio San José que también acudían a clases particulares y que eran jugadores del Club Voleibol Murcia Norte. Los jóvenes llegaron a preguntarse entre sí en el vestuario por los comportamientos del profesor, y sus padres se reunieron el pasado sábado y acordaron denunciar los hechos. Hasta este martes, «hemos aguantado que le sigan viendo en clase, haciendo de tripas corazón, hasta que le han detenido», comentaba ayer una madre. Lo hacía mientras fumaba compulsivamente y reprimía sus lágrimas al recordar que «fue mi profesor cuando era niña, y conocía a mi hijo desde los 3 años».

La Policía Nacional espera que los próximos días se produzcan nuevas denuncias. El profesor pasará a disposición judicial mañana.

El detenido pasará este viernes a disposición judicial

El delegado del Gobierno, Joaquín Bascuñana, explicó este jueves a los medios de comunicación que este proceso está en investigación y por las connotaciones del mismo, ha pedido también «respeto siempre a las personas hasta que se demuestre que pueda ser culpable».

En estos momentos, aseguró, «el detenido aún continúa prestando declaración en sede policial y será este viernes cuando pase a disposición del juzgado de guardia».