El Obispado refuerza la seguridad en la ermita del Pasico para evitar el robo de la Virgen

LOLA GUARDIOLA

Ni uno de los santuarios más venerados de la Región se ha librado de las fechorías de los desaprensivos. La Guardia Civil maneja como principal hipótesis un acto de gamberrismo para explicar el hurto del sagrario de la ermita del Pasico. El Obispado ha reforzado la vigilancia en el acceso al santuario para evitar el hurto de la reliquia venerada en su interior, la Virgen del Pasico.

Este santuario, idolatrado desde el siglo XIX por miles de feligreses, permanecía prácticamente abierto al culto todo el día sin vigilancia, de ahí que sus autores, probablemente, lo hayan sacado sin resistencia, y más teniendo en cuenta sus pequeñas dimensiones.

La ermita permanece cerrada desde el robo, pero la volverá a abrir el próximo sábado el obispo de la diócesis, José Manuel Lorca. En el caso de que no aparezca el sagrario sustraído, la visita del obispo servirá además de «acto de desagravio», según reza un aviso colocado en la ermita, para sacralizar uno nuevo.