¿El coche o la vida?

Pudo ser una tragedia. Una pista de fútbol sala del Murcia Club de Tenis se derrumbó en 1997 y arrastró en su caída dos plantas de un aparcamiento subterráneo de la calle Mar Menor de Murcia

PACO LASTRA
::                                                        FOTO:                             MARTÍNEZ BUESO/
:: FOTO: MARTÍNEZ BUESO

Pudo ser una tragedia. Una pista de fútbol sala del Murcia Club de Tenis se derrumbó el 15 de junio de 1997 y arrastró en su caída dos plantas de un aparcamiento subterráneo de la calle Mar Menor de Murcia. El hundimiento aplastó decenas de coches y provocó heridas leves a un vecino de la zona. El garaje, según publicó 'La Verdad' en su edición del día siguiente, había soportado numerosos problemas desde que fue construido, debido a la humedad del subsuelo y a los cambios que se producían en el nivel freático. Muchos vecinos arriesgaron su vida durante más de una hora para sacar los coches ante el inminente hundimiento. En la foto, los bomberos revisan los daños ocasionados por aquel suceso. El estruendo, que se escuchó en varias manzanas a la redonda, hizo pensar a los vecinos que había hecho explosión una potente bomba. Algunos incluso creyeron estar viviendo un fuerte terremoto.

El derrumbamiento simultáneo de las dos plantas comprimió la gran masa de aire existente en el garaje, que fue expulsada con tremenda presión a través de las dos puertas. Las cinco últimas personas evacuadas, que permanecían junto a una de las salidas, fueron arrastradas una decena de metros por la onda de aire, polvo y escombros.

«Nos ha levantado en peso, por los aires. Y a un hombre que estaba conmigo lo ha arrastrado la onda expansiva por el suelo y se ha arañado la piel del pecho. Se lo ha llevado una ambulancia», manifestó a 'La Verdad', Bernardo Antonio Capó.