Diez artistas convierten el centro de Murcia en una galería al aire libre

Las obras se podrán ver hasta el domingo y forman parte del programa del festival de moda Mmod, que hoy inaugura su segunda edición

ROSA MARTÍNEZMURCIA.
Una pieza de la instalación 'Himatión' creada por la artista murciana Sonia Navarro. :: Nacho García/AGM/
Una pieza de la instalación 'Himatión' creada por la artista murciana Sonia Navarro. :: Nacho García/AGM

La propuesta pretende convertir las calles murcianas en una galería de arte al aire libre en la que las obras de una decena de artistas formen parte del paisaje, aunque solo sea por unos días. Ésa es, al menos, la intención del festival Murcia Open Desing (Mmod), que hoy inaugura su segunda edición con un amplio programa dedicado a la moda, al diseño, al arte y la arquitectura, y que dentro de su catálogo de actividades incluye un itinerario expositivo que muestra distintas acciones artísticas en diversos puntos de la ciudad. Las obras llevan la firma de los autores murcianos Sonia Navarro, Fod, Eduardo Balanza, Alejandro Cerón, Pablo Carbonell y Pedro Guirao; el francés Yann Leto, los colectivos Moho Arquitectos, Fresh Flesh, y los estudios Número 26 y MiDerrota, este último del portugués Rodrigo Da Fonseca. La ruta arranca en la terraza del Museo Molinos del Río-Caballerizas, donde Eduardo Balanza muestra su obra 'Casa barata extensible', una instalación que ha adaptado sobre el terreno y para la que ha utilizado materiales de la firma Ikea, patrocinadora de esta muestra itinerante y cuyos diseños han sido también la base de inspiración del resto de artistas.

La Escuela de Arte Dramático de Murcia es, por su parte, el escenario de la propuesta de Sonia Navarro. La artista, muy vinculada a los patrones de costura, las labores del hogar y las tradiciones, con las que intenta reivindicar el trabajo que hay detrás de la moda, presenta en esta ocasión una pieza elaborada con telas que cuelgan de la fachada de la escuela y una estructura de taburetes que actúan como «caparazón»: «Es un lugar donde entras para protegerte», describe la artista. En su propuesta, a la que ha puesto el nombre de 'Himatión' -vestido utilizado en la Grecia y Roma clásicas- ha querido dirigir la mirada hacia la intimidad de la persona: «Los 'backstages' son tan abiertos, en ellos hay tanta locura... que me apetecía hacer algo íntimo; dar lugar a la reflexión», insiste. Su obra contrasta con la que Francisco Olivares -Fod- lleva hasta la calle Oliver, a espaldas de la Catedral. El artista lumbrerense recrea «una chabola de lujo» -«no deja de ser una construcción con materiales encontrados, diversos, pero ubicada en un lugar ideal para vivir», dice- en la que busca trasladar al público la idea de habitabilidad y la necesidad de ocupar un espacio. Reconoce que su obra, muy vinculada con «la arquitectura y la construcción», puede evocar «un punto reivindicativo» que recuerde a los cientos de desahucios que se producen cada día, pero confiesa que no era ésa su principal intención. Su 'casa', de diez metros cuadrados y tres de altura, quiere invitar al público a adentrarse en ella, a compartir su estructura: «Aquí no hay costumbre de arte en la calle y es estupendo poder acceder a este público», afirma, aunque no sabe cuánto durará en pie; si la gente sabrá respetar lo que hasta este domingo se convertirá en un elemento más del mobiliario urbano.

Una pieza en cada esquina

Junto a su propuesta, Alejandro Cerón, quien desarrolla su trabajo entre Murcia y Holanda, presenta 'Acumulación, destrucción, creación, destrucción...', una obra con la que intenta abrir un punto de reflexión acerca del proceso creativo, del que, según el autor, la destrucción es parte importante. Unos metros más adelante se ubica 'The collector', la pieza que dentro de este recorrido expositivo plantea el francés Yann Leto, cuyas últimas creaciones se pudieron ver hasta el pasado mes de junio en la galería T20 de Murcia. Leto expone en la plaza del Cardenal Belluga 'The collector' ('El coleccionista'), una instalación envuelta en libros, DVD y otros objetos a través de los que busca reivindicar la cultura, el conocimiento y las formas de expresión. La ruta planteada por Mmod continúa por la calle Andrés Barquero, paralela a la plaza de Santo Domingo, donde se encuentra la propuesta del colectivo Estudio Número 26, contenedor de las ideas de José Ángel Rodríguez y Miriam Hernández. Su acción 'cuelga' de la fachada y el escaparate de uno de los edificios de esta céntrica vía con el objetivo de capturar la atención del viandante. Ese mismo propósito es el que persigue también el colectivo Moho Arquitectos, cuya obra, una escultura confeccionada con más de un centenar de taburetes y vestida con pequeños espejos, luce en la plaza Julián Romea. «Es una obra que se entiende desde el primer momento», cuenta Nacho Bautista, de Moho Arquitectos, quien apuesta por llevar el arte a lo cotidiano: «Los espejos reflejan lo que ocurre en el entorno urbano de Murcia; quieren sorprender al peatón, mostrar cómo es su día a día».

La siguiente parada tiene como protagonista a Fresh Flesh. El colectivo murciano, formado por fotógrafos, artistas plásticos e ilustradores, entre otros, exhibe en la plaza de Santo Domingo «una alegoría del proceso creativo» a través de una propuesta original que ellos califican como «innovadora». Cierran este itinerario artístico el estudio de diseño gráfico MiDerrota, que ubica su obra -una recreación del hábitat de unos monstruos- en la Glorieta de España, y el proyecto conjunto del arquitecto Pablo Carbonell y el diseñador Pedro Guirao, que llevan su propuesta al antiguo Hotel Hispano de Murcia. En su interior construyen un denso bosque de columnas que adentra al espectador en un laberinto en el que tendrá que guiarse con los sentidos.