Denuncian el robo masivo de bicis y su reventa en el mercado negro

Las asociaciones reclaman más vigilancia, aparcabicis mejor situados y un mayor control de los circuitos de venta de estos vehículos

A. NEGREMURCIA.
Foto: Guillermo Carrión/AGM | Vídeo: Raúl Hernández/ Alicia Negre/
Foto: Guillermo Carrión/AGM | Vídeo: Raúl Hernández/ Alicia Negre

Si usted utiliza habitualmente una bicicleta para moverse por Murcia, probablemente ya habrá oído hablar -o vivido en primera persona- de la actividad incesante de los amigos de lo ajeno. Las asociaciones de usuarios denuncian el robo masivo de bicicletas en la ciudad y reclaman una mayor vigilancia y control de los circuitos de venta. «Creemos que tiene que haber algún tipo de grupo organizado», recalca Fina Montoya, presidenta de Murcia en Bici. «Es un número muy alto de bicicletas sustraídas para que se trate de robos individuales».

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Murcia, Pedro López, decidió la pasada semana acudir al Consistorio en bicicleta para sumarse a la tendencia de movilidad sostenible, pero los ladrones se lo han puesto difícil. Según anunció en una red social, su bicicleta se esfumó el primer día que la colocó en el aparcabicis del Moneo. Un anécdota que, sin embargo, resulta bastante habitual. «Se están viendo más robos de bicis», recalca Mariano Vicente, presidente de la Asociación de Amigos de la Bicicleta de Murcia. «Ahora se usan más para ir a trabajar y se dejan aparcadas en la calle más tiempo».

Las sustracciones de bicicletas se están produciendo de muchos y muy diversos modos. Algunos ladrones optan por sustraerlas de la calle, donde están aparcadas, simplemente rompiendo el candado. «Sabemos que últimamente han estado robando en la puerta del Reina Sofía, en el lateral del Moneo, en La Flota...», relata Montoya. Juan Antonio Sánchez, propietario del taller-tienda Hospital de Bicis, también escucha a diario noticias de sustracciones de biciclos en la calle y a plena luz del día. «Mucha gente me cuenta que, incluso, está grabado en vídeo».

Otros cacos, incluso, acceden a trasteros o garajes de viviendas para llevarse bicicletas. Esta misma semana han sido asaltadas una docena de buhardillas en la urbanización Joven Futura, de Espinardo, de las que desaparecieron principalmente bicicletas de alta gama.

Estos vehículos, recalcan desde las asociaciones de usuarios, acaban siendo vendidos en el mercado negro o en tiendas de compraventa de artículos de segunda mano. Laura Escudero, por ejemplo, asegura que, gracias a la intervención policial, recuperó una bicicleta robada vendida en uno de estos establecimientos. Este tipo de negocios suelen pasar un registro de los artículos que compran al Cuerpo Nacional de Policía para que pueda comprobar si alguno de ellos ha sido denunciado. El control, sin embargo, es complicado.

A las puertas de estas tiendas se agolpan, a diario, numerosas personas que comercializan con artículos robados. Un equipo de 'La Verdad' dialogó con algunas de estas personas y comprobó la facilidad con que se mueve este mercado. «La Policía viene aquí a menudo para recuperar bicis robadas», explica uno de estos inmigrantes. «Ahora están buscando una bicicleta de 6.000 euros que le han robado a un famoso en una finca». El mercado negro está a la orden del día.

Para ponérselo difícil a los cacos, los expertos lo tienen claro. Nada como un buen candado. Sánchez recomienda a los ciclistas que utilicen siempre un candado en forma de U, aunque subraya que éste cuenta con 'handicaps' como el peso, el mayor precio o que no se puede atar a un árbol. «Hay que gastar en el candado en relación a la bici», recalca Montoya. Vicente, de la Asociación de Amigos de la Bicicleta, también aboga por una buena seguridad. «Un candado en forma de U... y el que sea religioso, que rece».