Tres soluciones y un destino

Los grupos políticos apuestan por el edificio de los sindicatos como nueva sede de la comisaría, que podría dividir sus servicios

JORGE GARCÍA BADÍA
Unos agentes aparcan sus motos en la sede de los sindicatos, situada frente a la actual Comisaría de Policía Nacional. ::
                             J. G. BADÍA/
Unos agentes aparcan sus motos en la sede de los sindicatos, situada frente a la actual Comisaría de Policía Nacional. :: J. G. BADÍA

El futuro de la actual Comisaría de la Policía Nacional pasa por una ecuación con tres soluciones: dividir las dependencias, cambiar de ubicación, y la última -y menos probable- construir unas instalaciones nuevas. Todo después de que la Jefatura Superior de Policía de Murcia girase extraoficialmente visita a la antigua biblioteca de la plaza Cayitas; la Casa de la Juventud, situada en la calle Mayor; y la vieja lonja de pescado, concluyendo lo inviable de estas opciones.

El edificio de Cayitas está catalogado como BIC, lo que obligaba a pasar antes por el visto bueno de la Consejería de Cultura, con los consiguientes trámites burocráticos. Las otras dos opciones -Casa de la Juventud y antigua lonja de pescado- requerirían una elevada inversión para acondicionar los inmuebles a la labor policial. A todos estos problemas se sumaba la falta de consenso entre los grupos políticos.

De hecho, el asunto prometía un debate caliente en el Pleno de septiembre, pero en la Junta de Portavoces previa el CDL retiró la moción que había presentado sobre el asunto, y los grupos municipales acordaron por unanimidad apoyar una nueva 'candidatura': el edificio de los sindicatos. Un inmueble amplio, situado en la calle Eras, a apenas cinco metros enfrente de la actual Comisaría. El primer escollo es lograr que UGT, CC OO y la Asociación de Comerciantes cedan las oficinas, cuyo usufructo tienen concedido por parte del Ministerio de Empleo.

La semana próxima los portavoces de PP, PSOE, CDL e IU se reunirán con los representantes sindicales y de los comerciantes, para obtener un 'sí, quiero' formal.

Advertencia de la Delegación

A partir de ahí, se solicitará al Estado que ceda el inmueble propiedad del Ministerio de Empleo como nueva sede policial. Los cuatro grupos municipales trabajan ya con diligencia para buscar una solución a las deficitarias dependencias actuales. Sobre todo los populares, tras la marcha de la Guardia Civil a Las Torres de Cotillas.

Pese a todo, la Delegación del Gobierno ha advertido ya a PP, PSOE, CDL e IU de que «pueden mantener las reuniones que consideren oportunas, pero la decisión depende de Madrid». No en vano, la opción de mudarse al edificio sindical será trasladada a la jefatura superior para que en próximas fechas gire una visita y elaboré un informe de las instalaciones para el Ministerio del Interior, cuyos técnicos tendrán la última palabra.

Llegados a ese punto, surge una ecuación con tres soluciones. La primera sería dividir las dependencias actuales, cambiando de acera el servicio de denuncias y de atención al ciudadano, junto a las oficinas para renovar el carné de identidad, obtener el pasaporte y realizar trámites de extranjería. Tales servicios pasarían a la sede sindical, lo que supondría mantener los calabozos en la Comisaría, acabando con el problema que padecen los agentes cuando detenidos y denunciantes coinciden en el mismo pasillo.

¿Vender el edificio actual?

Este escenario obligaría a mantener un retén de seis agentes para custodiar a los reos en el viejo edificio. Pero dentro de esta opción de dividir las dependencias, no se descarta tirar abajo los calabozos y ganar espacio para mantener las oficinas en la sede actual, habilitando nuevas celdas al otro lado de la calle.

La segunda opción consistiría en abandonar el edificio actual y reubicarlo todo en la sede sindical: oficinas, calabozos y unidades operativas (Seguridad Ciudadana, Extranjeros, Judicial y Científica). El mayor problema sería el coste que entrañaría acondicionar celdas, una rampa para discapacitados en la puerta principal y un puerta en la calle Los Carros, en el lateral del edificio, para que los reos accediesen a los calabozos.

La tercera posibilidad sería aportar terrenos municipales para nuevas dependencias y esperar financiación estatal. En cualquier caso, las tres soluciones requieren una inversión importante en tiempos de escasez, que se podría solventar con la venta de la actual Comisaría de Policía, cuyo edificio es titularidad del Ministerio de Interior.