Los murcianos que descubrieron América

Luis de Torres halló al primer nativo fumando y Diego Pérez fue el primer pintor

ANTONIO BOTÍAS
Visita. Así reflejo allá por el año 1874 el pintor José María Sobejano la entrada de los Reyes Católicos en Murcia./
Visita. Así reflejo allá por el año 1874 el pintor José María Sobejano la entrada de los Reyes Católicos en Murcia.

Una calada a un cigarro o una mazorca de maíz madura. No son, ciertamente, visiones para la posteridad ni dignas de ser recordadas en los anales de la historia. Salvo que se tratase de la primera vez que un europeo las contemplaba. Y eso sucedió el 2 de noviembre de 1492 cuando Luis de Torres desembarcó de la nao Santa María para adentrarse en la recién descubierta Cuba. Desde la nave, otro murciano contemplaba tan trascendental acontecimiento. Pero, ¿cómo llegaron hasta allí?

Según apuntaron en su día los profesores Torres Fontes y Ruiz Alemán, Cristóbal Colón visitó la ciudad de Murcia en 1488, concretamente durante el mes de junio, siguiendo a los Reyes Católicos que, por entonces, supervisaban desde este reino la campaña granadina.

Una estancia confirmada

La estancia de Colón está fuera de toda duda. Así lo prueban dos fuentes reconocidas, como fue el hijo del almirante, Hernando Colón, y Bartolomé de las Casas. De las Casas, incluso, anotaría en su 'Historia de las Indias' que «un marinero que se llamó Pedro de Velasco, gallego, dijo a Cristóbal Colón en Murcia que, yendo aquel viaje de Irlanda, fueron navegándose y metiéndose tanto al Noroeste que vieron tierra hacia el Poniente de Ibernia». Idéntico testimonio recogerá el hijo de Colón en 'Historia del Almirante'.

Cuatro años más tarde, Colón envía a tierra a dos de sus marineros. Uno, Rodrigo de Jerez, natural de Ayamonte. Y el otro, Luis de Torres, quien, según el diario de a bordo, «había vivido con el Adelantado de Murcia [Juan Chacón] y había sido judío, y sabía diz ebraico y caldeo y aún algo arávigo». Era, por tanto, el intérprete de la expedición.

«Chupan o sorben»

De Torres sería, además, el primer europeo que pisaba Cuba y que contemplaría a «hombres con un tizón en las manos y ciertas hierbas para tomar sus sahumerios, que son unas hierbas secas metidas en una cierta hoja, seca también, a manera de mosquete hecho de papel [&hellip] y encendida por la una parte dél, por la otra chupan o sorben». A aquellos mosquetes «llaman ellos tabaco». De igual forma, también fue el primer europeo que descubrió el maíz.

Según recordó José María Ortuño en la revista 'Anales de Derecho', de la Universidad de Murcia, Luis de Torres moriría en el asentamiento La Navidad, un fuerte improvisado con maderas de la nao Santa María que había encallado en La Española, hoy llamada Santo Domingo. Treinta y nueve hombres quedaron a cargo del lugar. Las disputas entre ellos y el enfrentamiento con los nativos, quienes comprobaron que los nuevos vecinos ni respetaban sus tierras ni a sus mujeres, precipitaron el desastre.

«Los indios prendieron fuego a las casas. Algunos españoles murieron entre las llamas y otros huyeron al mar y murieron ahogados», asegura la doctora Virginia Martín. Entre ellos figuraba el traductor judío. Pero no fue el único murciano que perdería su vida al otro lado del océano.