El 'Faisán', al banquillo

Un tribunal de la Audiencia Nacional presidido por el magistrado Alfonso Guevara juzgará mañana al comisario Pamiés y al inspector Ballesteros por el llamado 'caso Faisán'. Ambos se enfrentan a diez años de prisión por colaboración con banda armada -el presunto delito que justifica la competencia de la Audiencia Nacional- y revelación de secretos. El 'caso Faisán', que fue muy jaleado en la legislatura anterior por el PP para desgastar al entonces ministro del Interior, Rubalcaba, ha desaparecido de la agenda política desde que Rajoy ganó las elecciones. Como es conocido, los policías encausados son acusados de haber alertado a unos recaudadores de extorsiones etarras de que iban a ser detenidos en una operación policial, y tan execrable conducta se justificaría por razones políticas: el Gobierno estaba buscando el final negociado de ETA y no quería que una intervención extemporánea arruinara el proceso. Felizmente, ETA ya ha sido desactivada, pero el Estado de Derecho tiene que poner de manifiesto que el imperio de la ley no es circunstancial ni oportunista. En democracia, el fin no justifica los medios, por lo que es saludable que este confuso caso reciba finalmente la claridad que solo la Justicia puede derramar.