El Ayuntamiento pasa una factura a IU por daños en el pabellón de Portmán

Valora en 375 euros los destrozos, que achaca al «mal uso» de la instalación, en la que se celebró el congreso de las Juventudes Comunistas

LOLA GUARDIOLA

Atrás quedaron las magníficas relaciones políticas y personales de los dirigentes de Izquierda Unida y el Partido Popular en el municipio, aquellas que hicieron posible que el mandato del alcalde Francisco Bernabé transcurriera sin sobresaltos durante su primera legislatura (2007-2011). Entonces, Bernabé no tenía mayoría absoluta y el edil de la coalición, José Haro -aunque nunca lo reconoció- colaboraba oficiosamente con el equipo de Gobierno local en todas las decisiones de relevancia. Ahora, con mayoría absoluta del PP, las cosas han cambiado. Izquierda Unida participa activamente en los actos de protesta que la Plataforma por lo Público de La Unión viene organizando desde hace dos años.

Lo último que ha hecho tensar las ya de por sí frías relaciones entre el gobierno local y el edil de IU, Miguel Ángeles Cárceles, ha sido la factura de 374,89 euros que le ha llegado al domicilio de éste con el membrete del Ayuntamiento.

En el escrito, se asegura que tras el pernocte de las Juventudes Comunistas en el pabellón municipal de deportes de Portmán, en el marco del congreso regional de esta formación, «a la mañana siguiente, cuando se procedió a la apertura de la instalación, nos hemos encontrado que se ha hecho un mal uso de la misma, con bastantes destrozos, extintores abiertos y gran acumulación de suciedad».

La carta adjunta un informe, en la que se subraya la existencia de «un botiquín roto, con yodo abierto y esparcido por el mismo y con ausencia de tres rollos de venda de 5x10 centímetros; cinco rollos de venda de 5x5 centímetros, unas tijeras, un bote de yodo, una botella de agua oxigenada, un bote de alcohol, unas pinzas, un paquete de guantes vinilo, cinco bolígrafos, cinco lápices, un paquete folios y un paquete de fixo». Asimismo, detalla como desperfectos «una silla de oficina manchada de cerveza o similar, un extintor de carga de 6 kilos vacío y esparcido por el suelo; e instalaciones en unas condiciones lamentables de suciedad».

El informe municipal concluye con el presupuesto de «reparación de los daños», que suma esos casi 375 euros, desglosados en «Farmacia: 73,91 euros; librería: 9,90 euros; puesta a punto del extintor: 73,08 euros; limpieza de silla de oficina: 10 euros y limpieza de la instalación: 208 euros».

Por su parte, el edil de IU, Miguel Ángel Cárceles, no quiso polemizar sobre este asunto al declarar que «nosotros no hemos tenido nada que ver y así se lo hemos llegar al Ayuntamiento». En su escrito de alegaciones, asegura que «la nueva Secretaría General de las Juventudes Comunistas intentó ponerse en contacto con el conserje del pabellón o persona encargada, pero no encontró a nadie». Lo que su compañera vio, continúa en su relato, para ponerlo en conocimiento, «fue un pabellón que llevaba abierto más de 24 horas, siendo utilizado por todos los participantes de un torneo de fútbol-sala».

Según IU, localizado el pedáneo, «fue acompañado por dos miembros del congreso para que viera el estado de las instalaciones, ya con muchas latas de cervezas y refrescos y sus contenidos tiradas por los suelos». Así pues, concluye el escrito de alegaciones, «no cabe aceptar la responsabilidad de los daños causados porque al llegar los participantes el acto organizado por las Juventudes Comunistas y de las que me hice responsable, el pabellón ya estaba en las condiciones de deterioro que se nos achaca»