Folclore y universidad en el siglo XXI

En esta edición, dedicada especialmente a la música y sus instrumentos, se impartirán dos charlas de verano de la Politécnica para acercar la cultura tradicional

JOSÉ SÁNCHEZ CONESACARTAGENA
Concierto inaugural del Festival Nacional de Folklore, el pasado sábado en La Palma. ::                             A.C./
Concierto inaugural del Festival Nacional de Folklore, el pasado sábado en La Palma. :: A.C.

En el palmeral de las Casas Grandes de La Palma, donde hoy día radica la Estación Experimental Agroalimentaria Tomás Ferro de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), se celebra esta semana el XXI Festival Nacional de Folclore de la comarca de Cartagena con una edición dedicada especialmente a la música y sus instrumentos.

Se desarrollan talleres de música para niños en los que construyen sus propios instrumentos y para hoy miércoles hay proyectada una mesa redonda y una exposición fotográfica sobre los cuarenta años de existencia del Grupo Folclórico Ciudad de Cartagena de La Palma. Mañana se programa en la Casa de Folklore, a partir de las 15.30, una conferencia de verano de la UPCT sobre Cultura Tradicional del Campo de Cartagena, centrada en los oficios de antaño a cargo de Francisco J. Franco y otra sobre la artesanía doméstica del agua por Francisco Henares. Por la noche, ya en el palmeral, una charla de mi amigo Tomás García Martínez sobre los instrumentos tradicionales del Sureste Español, la Noche Folk del viernes con los extremeños de Acetre y la gran noche del sábado con las actuaciones de grupos invitados como Nuestra Señora de Los Dolores de Málaga, Virgen de las Nieves de Tanos de Torrelavega (Cantabria) y Arabí de Yecla. El cierre espectacular lo pondrá el castillo de fuegos artificiales y el flamenco pop de Deja Vu en la madrugá de luna creciente. Será una noche especial pues reaparecerá con el grupo palmesano otro amigo y, en este caso además compadre, Antonio Martínez Cánovas, el profesor de la música, un año alejado de los escenarios y la enseñanza.

Pero el folclore va más allá de la música porque es también una expresión de sociabilidad, de relación entre sujetos sociales que se encuentran para divertirse y compartir parte de su tiempo. Nuestros antepasados aprovechaban los bailes de jotas y malagueñas en las eras para ligar, aunque ahora pareciera que estos estilos han quedado reducidos a piezas arqueológicas de otro tiempo conozco de buena mano, por la experiencia que tengo del grupo de mi pueblo y por otras agrupaciones como las cuadrillas, que el folclore sigue siendo una especie de pagamento que junta a las gentes en una empresa común. En estos espacios circulares se facilita la intercomunicación, la convivencia entre generaciones que facilita el aprendizaje y además se comparte la comida, la bebida, la charla, las bromas y los chascarrillos. Doy fe que surge la amistad y el enamoramiento. No es poco en unos tiempos caracterizados por el individualismo y un cierto aislamiento de las personas.

Otra característica son los valores identitarios locales porque el colectivo musical representa a toda la ciudad, barrio o pueblo y, a su vez, la comunidad local hace suyos los éxitos y progresos artísticos de aquellos.

Muchas de estas agrupaciones llevan por denominación el nombre de la santa patrona o santo patrón, cantan y bailan la especialidad del lugar que los distingue y diferencia de otros: sevillanas de Fuente Álamo, malagueña del Reiguero de Totana, cartageneras, jota de Puerto Lumbreras, etc. Las letras expresan el orgullo del sitio de nacencia o residencia: «Yo vivo en Santa Lucia, / lo mejor de Cartagena. /Tengo mi buena tartana. /Mi novia guapa y morena, / es la reina de Totana». El pique Cartagena-Murcia siempre: «Cartagena, Cartagena/ bien te puedes alabar/ que siendo Murcia tan grande/ no tiene puerto de mar». La siguiente letra corresponde a la malagueña cartagenera: «Del campo cartagenero/ como la gran soberana, / y en el bailar tiene fama/ por la gracia y el salero/ de la mujer palmesana».

Hemos indicado que en la Casa del Folclore, sede del grupo folklórico de La Palma, se impartirán dos charlas de verano de la Politécnica, serán el anticipo del curso que proponemos para octubre. El objetivo de dicho curso es un acercamiento a la cultura tradicional de la comarca de Campo de Cartagena y de la región de Murcia, a través de una serie de temas que forman parte de nuestro patrimonio cultural de tipo etnográfico. Intentamos poner de manifiesto la relación que se puede establecer entre las disciplinas impartidas en la UPCT (agronómicas, ingeniería industrial, arquitectura, etc.) y las líneas de investigación vinculadas con ellas, con los temas objeto de este curso y con otros vinculados con nuestra cultura tradicional.

Basta con mirar el programa diseñado: el uso medicinal y mágico de las plantas, la agricultura tradicional y sus actividades a lo largo del año, los oficios del pasado y su relación con la ingeniería popular, el boom minero y su reflejo en la arquitectura con una visita al teatro Apolo. El mundo universitario puede y debe vincularse a la cultura tradicional con trabajos y tesis doctorales dedicados a las diversas tipologías de la vivienda en la comarca, proyectos de recuperación de los molinos de viento, aljibes, conducciones y almacenamiento de agua como eran las acequias y las balsas, la etnobotánica o los usos agrícolas del pasado. Esa es la propuesta de la Liga Rural del Campo de Cartagena a la que pertenezco.

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