Los regantes negocian compensaciones para minimizar los daños

El Sindicato presentará alegaciones contra la reserva de agua, aunque en paralelo espera conseguir mejoras para el acueducto

M. B. B.MURCIA.
José Manuel Claver. ::
                             M. BUESO/
José Manuel Claver. :: M. BUESO

«No supone una herida mortal, pero afecta de manera importante al Trasvase», manifestó ayer José Manuel Claver, presidente del Sindicato Central de Regantes. Avanzó que presentarán alegaciones contra la nueva reserva, aunque van a negociar en paralelo una lista de compensaciones con el Ministerio para reducir los daños que sufrirá el Trasvase y 'dulcificar las ruedas de molino' que tienen que tragarse, según Claver. Considera que este plan ha sido «impuesto» a los regantes, quienes ya tenían asumido que el acueducto resultaría perjudicado.

Dicha negociación se basa en un documento pactado el lunes pasado en Madrid, y que el Sindicato espera que sea refrendado por el Consejo de Ministros. La clave se basa en sacar el Trasvase y las reglas de explotación del Plan del Tajo, para que las condiciones hidrológicas que marcan los desembalses sean recogidas en una ley. De esta forma, explica Claver, no quedarían bajo el control de esta confederación. Se creará una comisión para debatir los puntos del acuerdo. Se eliminarán las restricciones que se pusieron durante el mandato de Cristina Narbona, en las que se propuso reducir los envíos del Tajo conforme aumentaba la producción de agua desalinizada. «Queremos que se quite todo lo que estorba al Trasvase», sintetizó el presidente de los regantes.

Asimismo, se establecerá un control de los desembalses al propio Tajo para comprobar que las nuevas demandas son reales y permanentes. «Aceptamos las reglas del juego, pero esas necesidades tienen que estar justificadas con una explotación más eficaz». Pese a la reserva de 400 hectómetros, indicó que si el acueducto «se gestiona bien podría no tener tantos problemas como en principio pudiera parecer».

También se liberalizarán los bancos de agua para agilizar la compraventa de caudales a los usuarios de otras cuencas, principalmente a los del Tajo, como ha publicado este diario. Los agricultores también tienen el compromiso de que la caducidad de los desembales será anual y no trimestral, como ahora. Claver destacó la «receptividad» del ministro Arias Cañete, «que se ha comprometido a ayudar al Trasvase y a mantenerlo».