La vileza de ETA llega a Cartagena

Un coche bomba cargado con 200 kilos de amonal y colocado bajo un pabellón de viviendas de la casa cuartel de la Guardia Civil de Cartagena estalló causando 17 heridos

GREGORIO MÁRMOL
::                                                        FOTO:                             J.M. RODRÍGUEZ/
:: FOTO: J.M. RODRÍGUEZ

Cartagena siempre estuvo entre los objetivos prioritarios de la banda terrorista ETA por su relevancia militar. Planos del Arsenal y de Capitanía General habían aparecido muchas veces entre la documentación incautada a sus comandos. También de la vieja cárcel de San Antón. Sin embargo, la serpiente asesina atacó en las primeras horas del martes día 11 de septiembre de 1990 un lugar menos señalado: la casa cuartel de la Guardia Civil.

Un coche bomba cargado con 200 kilos de amonal y colocado bajo las ventanas de un pabellón de viviendas de la calle Alfonso X El Sabio estalló a las dos de la mañana, causando graves destrozos y provocando el pánico en el vecindario. ETA pretendía una matanza que la fortuna evitó, porque la mayoría de los guardias residentes en aquellos pisos estaban de vacaciones. Para la gran cantidad de explosivo utilizada, sólo diecisiete personas sufrieron heridas por los efectos de la onda expansiva y crisis nerviosas.

El coche bomba fue colocado por dos etarras del comando Vizcaya que previamente se lo robaron a punta de pistola al vecino de Portmán Antonio Navarro. Éste los recogió en la carretera de La Unión como tantas veces había hecho con vecinos y veraneantes desconocidos que hacían autostop. «Quieto: somos de ETA y no perdonamos», le espetaron antes de llevarlo maniatado y encapuchado a una antigua mina, donde cargaron su Talbot 150 de explosivos y a él lo abandonaron. Aquel atentado causó millonarios destrozos en un centenar de viviendas y puso de relieve que también los ciudadanos de la Región de Murcia eran víctimas del terror.

Fotos

Vídeos