Un millar de alumnos de 25 institutos estudiarán sin libros y con tabletas

Las familias que quieran participar tendrán que pagar los equipos de los estudiantes, que seguirían todo el programa en soporte digital

F. C.MURCIA.
Un alumno del IES Alquibla con una tableta. ::                             FRAN MANZANERA/
Un alumno del IES Alquibla con una tableta. :: FRAN MANZANERA

Las mochilas de centenares de alumnos murcianos de primero de Secundaria serán el próximo curso más livianas que nunca. Los estudiantes de 25 institutos de la Región (que aún no han sido seleccionados) estudiarán todo el programa del curso en soporte digital, es decir, con tabletas o portátiles, y sin libros de texto. Serán los primeros en poner a prueba el plan de enseñanza digital e-XXI, y que contempla la implantación progresiva del nuevo sistema (hasta cuarto de Secundaria), que convivirá con el tradicional y será voluntario para las familias. Los alumnos de primero de Secundaria del IES Alquibla ya participan este curso en el programa piloto I-dea, que ha sacado los libros y manuales del aula y abierto paso a las tabletas.

Los estudiantes y los profesores desarrollarán todo el currículo del curso académico exclusivamente con soportes digitales. Aunque las familias deberán pagar de su bolsillo el soporte elegido (portátil, tableta o netbook) la Consejería de Educación confía en que no supondrá un sobrecoste. Según sus cálculos, bastará con que los padres compren una tableta básica (unos 150 euros) y los libros de texto en soporte digital, que son más económicos que los impresos. «El precio del lote de libros digitales para primero de la ESO oscila entre los 35 y los 95 euros, un precio notablemente inferior a los 200 o 250 euros que cuesta el mismo lote en formato papel o convencional», explicó ayer el consejero de Educación, Constantino Sotoca. La Consejería pondrá a disposición de los centros los recursos necesarios para su implantación, la infraestructura, soporte, formación y equipamiento. Los estudiantes apenas precisarán su ordenador y un cuaderno de apoyo para seguir el curso. Los libros de texto los llevarán digitalizados en su dispositivo, así como su agenda semanal, el horario, el calendario escolar, los deberes o las fechas y calificaciones de los exámenes. El único apoyo extra será un cuaderno en el que irán copiando algunos ejercicios y tareas.

Los estudiantes tendrán acceso a recursos digitales e interactivos «que hacen mucho más motivador el proceso de enseñanza y aprendizaje», y los profesores podrán adaptar el programa a las capacidades y nivel del estudiante. «El soporte permite al docente marcar el ritmo, el nivel de refuerzo y profundización que cada uno necesite para alcanzar el cien por cien de su rendimiento académico», destacó ayer el consejero. Las familias podrán además estar al día de las evaluaciones y progresos de sus hijos.

El plan e-XXI se irá extendiendo de forma progresiva a más centros y cursos en años sucesivos. Los institutos que quieran participar tendrán que contar con el visto bueno del consejo escolar del centro. Para la selección de los IES aspirantes, la Consejería de Educación tendrá en cuenta la trayectoria de los centros en el uso de las TIC y la experiencia y la formación de su profesorado en ese campo. Además, se valorará el proyecto que cada centro haya presentado, su calidad, su viabilidad, y las garantías para su continuidad.