Cientos de padres y alumnos exigen la reconstrucción de los dos institutos

La marcha de protesta por los retrasos en las obras cortó el tráfico durante una hora en la avenida de Juan Carlos I

P. W. R.LORCA.
La cabeza de la manifestación, anoche, a su paso por los restos que quedan en pie del insituto Ramón Arcas Meca tras ser demolido por los daños del terremoto. ::                             P. ALONSO / AGM/
La cabeza de la manifestación, anoche, a su paso por los restos que quedan en pie del insituto Ramón Arcas Meca tras ser demolido por los daños del terremoto. :: P. ALONSO / AGM

Molestos, enfadados, indignados... así aseguraban estar anoche la mayor parte de los padres que acudieron a la manifestación para exigir la reconstrucción inmediata de los dos institutos de enseñanza Secundaria de la ciudad que fueron demolidos tras los terremotos de mayo de 2011. Más de un millar de personas participaron en la convocatoria que recorrió la ciudad desde el instituto Ramón Arcas Meca y que concluyó en el Ayuntamiento.

Decenas de pancartas se exhibieron durante todo el recorrido que paralizó la circulación del centro del casco urbano, ya que transitó en gran parte de su recorrido por la Avenida de Juan Carlos I. Una gran pancarta abría la manifestación en la que estaban los representantes de las Asociaciones de Madres y Padres de los Institutos Ramón Arcas Meca y Francisco Ros Giner.

Junto a ellos, los dirigentes de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres y una amplia representación del profesorado y el alumnado de varios colegios, como el de San Fernando que también portó pancartas en las que recordaban que sus alumnos y padres también apoyaban la reivindicación.

Los manifestantes hicieron sonar durante todo el recorrido pitos y lanzaron gritos en los que aseguraban que no iban a consentir más incumplimientos. «El Arcas se levanta. No queremos más retrasos en la reconstrucción. No queremos más promesas vacías. Soluciones ya», reclamaron una y otra vez.

Los padres se mostraban indignados por la actual situación de sus hijos. «No pueden estudiar como lo hacen los del resto de la Región y, sin embargo, se les va a exigir lo mismo en la selectividad. Es una desigualdad más que evidente», señalaba Carlos García Latorre.

A su lado, María del Carmen, madre de dos alumnas del instituto Ros Giner se quejaba de la precariedad con que estudian sus hijas. «Falta espacio, faltan aulas especializadas, faltan recursos, instalaciones... Han pasado ya 21 meses desde los terremotos. Nos prometieron soluciones urgentes, pero no llegan. Han empezado las obras cuando se enteraron de que nos íbamos a movilizar. Es injusto».

La manifestación finalizó en la Plaza de España, donde los padres de los alumnos de los institutos Ros Giner y Ramón Arcas Meca leyeron un manifiesto en el que pidieron que no se demore el inicio de las obras.