Es el turno del Carmen

Se inician obras en el templo para impedir el vuelco de la fachadaLos trabajos pretenden el cosido con la nave central y así posibilitar la retirada de los apeos metálicos y de hormigón que invaden la calle Nogalte

P. W. R.LORCA.
Un bosque de puntales. Las obras de emergencia pretenden consolidar el crucero y los cuatro arcos que están apuntalados. ::                             SONIA M. LARIO                             / AGM/
Un bosque de puntales. Las obras de emergencia pretenden consolidar el crucero y los cuatro arcos que están apuntalados. :: SONIA M. LARIO / AGM

La iglesia del Carmen está siendo sometida a obras de emergencia que tratan de impedir el vuelco de la fachada principal. Los trabajos intentarán detener el incremento en los desplazamientos horizontales mediante la estructura de acero que presenta. A continuación, se unirá la fachada con los muros de la nave central, «solidarizando el conjunto», según el arquitecto director de las obras de emergencia en la iglesia del Carmen, Juan de Dios de la Hoz.

En ese momento, «se podrán retirar los apeos metálicos y de hormigón» que ahora invaden la calle Nogalte y así hacer uso de la nave central de la iglesia, algo que se preveía para la próxima Semana Santa, aunque en estos momentos todavía es una incógnita. Los trabajos de emergencia también modificarán las estructuras de la cubierta por su elevada pendiente, «ya que someten a las fábricas de los muros a unos elevados esfuerzos en los durmientes de madera», lo cual se aprovechará para instalar impermeabilizaciones que eviten futuros accesos de agua al interior y encuentros de plomo en las zonas más conflictivas. Estas actuaciones se han tenido que ejecutar a toda prisa después de que se detectara que el edificio «continuaba con síntomas de movimiento». La rehabilitación de emergencia está siendo financiada en su totalidad por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, a través del Instituto para el Patrimonio Cultural de España. El importe total de los trabajos asciende a 600.000 euros y tienen un plazo de ejecución de cuatro meses.

Pero no solo afectarán a la iglesia, ya que también se realizarán distintas actuaciones en las pandas del antiguo claustro de los Dominicos, que colapsó con motivo de las lluvias torrenciales y posteriores inundaciones que se produjeron a finales de septiembre pasado. Al haberse producido su caída, según el arquitecto de las obras, se va a proceder a retirar los escombros con supervisión arqueológica, más la consolidación de todos aquellos restos que hayan quedado en pie.

Reparación del crucero

En el interior del templo, se va a proceder a reparar las grietas de los paramentos verticales, tanto exteriores como interiores, así como al arreglo de los arcos del crucero, nave central y naves laterales incluyendo su refuerzo, cosido y solidaridación, y el arreglo de la totalidad de las bóvedas agrietadas, mediante técnicas tradicionales de sustitución de fábricas rotas, incluyendo la reparación o sustitución de la bóveda de la nave central sobre el coro.

Estos son los trabajos que acometen estos días los técnicos y que están permitiendo la retirada poco a poco de los andamios que sustentan los arcos del crucero. La iglesia fue sometida tras los terremotos a labores de emergencia que consistieron en apuntalar los dos huecos centrales de la fachada, retirar los pináculos y resto de elementos inestables o con riesgo de caída y todos los elementos escultóricos de la fachada principal.

Igualmente, se procedió a apear completamente los cuatro arcos torales, las bóvedas del transepto, el coro, la sacristía y los locales hasta la segunda planta. Y se retiraron los elementos sueltos en las cubiertas. También se instrumentaron con elementos de medidas de precisión las distintas grietas surgidas, de forma que se pudiera conocer el avance o no de los movimientos y la propia apertura o cierre de las grietas.

Más tarde, se realizaron otros trabajos, imprescindibles para garantizar la protección frente a los agentes meteorológicos y que se centraron en el repaso de las cubiertas en las zonas de encuentro con los paramentos de las fachadas altas, bajas o del tambor de la cúpula. Y el sellado con mortero de cal y arena de las grietas de las naves altas y transepto. Finalmente, la ejecución de una nueva cubierta en sustitución de la que colapsó por el sismo, en el último piso sobre la sacristía.

Una de las más dañadas

La iglesia del Carmen fue una de las más dañadas por los terremotos. Todos los arcos centrales de la nave se resquebrajaron perdiendo parte de su función de sustentación de la bóveda interior. Todas las capillas laterales de la iglesia quedaron gravemente afectadas, partiéndose todos los arcos que las sustentan, que aún siguen apuntalados.

El altar mayor quedó destruido. La gran mayoría de su ornamentación se desprendió y el camarín central de la Virgen del Carmen se desplazó hacia atrás varios centímetros. La sacristía, que fue restaurada recientemente, también se encuentra apuntalada, así como las aulas en las que los niños recibían las clases de catequesis y confirmación. Al día siguiente de los terremotos todas sus imágenes fueron trasladadas a un lugar anexo a la iglesia. El resto están en la Casa del Paso Morado y la Piedad en el monasterio de Clarisas.