La oposición afirma que la rebaja del IBI, de 0,90% a 0,83%, es «ridícula»

F. J. ONRUBIA

El Ayuntamiento celebró ayer en 80 minutos dos plenos en los que se debatieron sendas mociones que hacían referencia a la bajada de los tributos municipales del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Éste finalmente ha quedado establecido en 0,83% los de naturaleza urbana y 0,85% en rústica, en vez, del 0,90% que vienen abonando los abanilleros en sus recibos de este año.

Esta aprobación encontró ayer diversas críticas por parte de las formaciones de la oposición, que catalogan esta rebaja como un acto de cara a la galería y un modo de frenar la protesta de los vecinos y la campaña con la recogida de más de mil firmas emprendida por el IUMA para protestar por el coste del IBI.

El portavoz de los populares, Pascual Martínez, consideró ayer que esta rebaja «amortigua la subida del 10 % anual» del valor catastral hasta 2.016 y recordó que «tenemos que dar servicio a muchas pedanías, por lo que tenemos que pedir un esfuerzo a las ciudadanos».

La portavoz socialista María José Atienza señaló que «no estamos de acuerdo con este tipo impositivo, porque es una bajada ridícula y un engaño para los ciudadanos, por lo que pedimos que se baje al 0'55% en urbana y 0'70% en rustica», recalcó. La socialista afirmó, asimismo, que el importe del recibo el próximo año será «más o menos lo mismo».

Por su parte, María Dolores Saurin, portavoz del IUMA -que pidió una bajada hasta el 0'58 % en urbana y 0'70% en rustica- recalcó que la rebaja acordada del IBI «no nos soluciona nada, porque se queda como estaba. Saurín recalcó, asimismo, que esta medida ha sido adoptada por los populares «ante la que se le venía encima».