La contribución rompe fronteras

Abanilleros, ingleses y alemanes recogen firmas contra la subida del IBI

JORGE GARCÍA BADÍA

Al margen del amor existe otro lenguaje que no entiende de fronteras, y éste, no es otro, que el dinero. Esto es lo que ha ocurrido en Abanilla, donde el 'parné' ha logrado acabar con las barreras del idioma para embarcar a abanilleros, ingleses y alemanes, residentes en el municipio, en una campaña de recogida de firmas contra la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que la Corporación popular aprobó en octubre de 2011 con los votos en contra de IUMA y PSOE.

Los nuevos tipos impositivos entraron en vigor este año elevando el IBI urbano, del 0,59% al 0,90%, y el rústico, del 0,70% al 0,90%. La medida que supuso dejar el IBI al máximo que permite la ley, por encima de ciudades como Cartagena y Murcia, se adoptó como principal pilar del Plan Económico Financiero para atajar el déficit municipal entre 2012 y 2014.

Con esta subida de tipos, la Corporación se aseguraba triplicar en tres años la recaudación del IBI, pasando de forma progresiva del 1.230.630 euros de 2011; a los 2.820.001 euros que se esperan recaudar durante el ejercicio actual; 3.040.000 euros para 2013, y 3.215.000 euros en 2014. Esos son los efectos contables que tendrá la subida del IBI para las arcas municipales, según el Plan Económico Financiero. Pero la entrada en vigor en 2012 de los nuevos tipos impositivos también ha provocado efectos colaterales en las economías familiares que han visto cómo el importe de los recibos de la contribución se ha multiplicado por dos.

Esta situación está provocando numerosas quejas entre los vecinos que peregrinan a diario hacia el servicio municipal de recaudación. «Tengo un piso en la plaza Cetina, en Murcia, y otro en la calle Mayor de Abanilla, pero en el pueblo voy a pagar un 70% más de IBI que en la capital», explica con incredulidad Javier Díaz, quien critica que «nos están clavando de mala manera porque estamos pagando las deudas que el Ayuntamiento ha generado».

A pesar de que el Consistorio ofrece la posibilidad de fraccionar el pago de los recibos sin recargo alguno, hasta el tres de diciembre, lo cierto es que la contribución se está convirtiendo en una auténtica losa para pensionistas y parados que han visto desestabilizada su ya maltrecha economía. Valga como ejemplo María del Rosario Torá, una jubilada que cuenta «con un bancal de tierra», pero que al tratarse de suelo edificable este año deberá pagar con su pensión por esa propiedad: 950 euros con 18 céntimos, frente a los 450 euros de 2011.

Plataformas vecinales

El nuevo recibo de la contribución está haciendo que algunos vecinos se replanteen hasta el emplazamiento de sus propiedades. Antonio Marco Tenza, está parado pero cuenta con dos propiedades, una en Abanilla, y otra en Fortuna, cuya alcaldía también aprobó una subida del IBI urbano del 0,4% al 0,5%.

Pese a la subida, el recibo de la 'contribución fortunera' es mucho más económico que la abanillera. Antonio pagó al Ayuntamiento de Abanilla en 2011, 600,08 euros, y en 2012, pagará 1.029,83 euros, mientras que por su propiedad en Fortuna abonó en 2011, 83,99 euros, y en 2012 pagará 109,98. Antonio reconoce que solo le queda una opción: «Tengo que fraccionar el pago, no puedo afrontarlo porque tengo a mi hija enferma y hay que comprarle sus medicamentos». La opción del fraccionamiento tampoco la descarta Isabel Soler Bernal, «cobro 700 euros al mes y en ocho años nunca me había llegado un recibo así. Tengo que pagar la hipoteca, las facturas y llenar la nevera todo el mes», se lamenta.

Isabel pagó en 2011 un IBI de 241 euros, y ahora deberá hacer frente a 330 euros. Ante semejante subida, esta vecina de Los Baños de Fortuna ha decidido pasar a la acción y participar en la campaña de recogida de firmas que el IUMA ha organizado bajo el eslogan: 'Subidón, subidón, de la contribución'.

El objetivo es presentar las rúbricas junto a una moción que la edil del IUMA, María Dolores Saurín, defenderá el próximo 19 de noviembre en el Pleno «para solicitar una bajada del IBI». La edil Saurín destaca que «son los propios vecinos los que se están constituyendo en plataformas vecinales para recoger firmas por el municipio y pedanías». Caso de Isabel Soler Bernal que se está encargando de recoger firmas entre los ingleses y alemanes residentes en Los Baños.

De momento, el alcalde, Fernando Molina, declina manifestarse sobre el malestar vecinal que ha provocado el recibo de la contribución y la posibilidad de estudiar en el próximo Pleno la bajada de los tipos. La independiente Saurín considera que «si hace falta dinero en las arcas municipales, la solución no consiste en poner los impuestos a la altura del Everest. No diremos cómo, ni de qué manera deberá de hacerlo el equipo de gobierno, pero solo les pedimos que tengan a bien considerar la revisión del IBI y escuchar al pueblo».

Hasta la fecha, la campaña suma ya 1.000 firmas entre abanilleros, ingleses y alemanes, a los que parece que el recibo de la contribución les ha unido en esta 'cruzada económica'.