«¿Transbordo para ir a la Gran Vía?»

Cientos de personas hacen cola en la sede de TM en la plaza de Camachos para obtener bonos y resolver dudas Arrecian las quejas entre los usuarios por la duplicidad de empresas, con coches similares, y el cambio de rutas

MARÍA JOSÉ MONTESINOS MJMONTESINOS@LAVERDAD.ESMURCIA.
Medio centenar de personas haciendo cola a media mañana. Foto: V. Vicéns/AGM/
Medio centenar de personas haciendo cola a media mañana. Foto: V. Vicéns/AGM

Gloria tiene 82 años y vive en la avenida de Europa, cerca de Abenarabi, donde hasta la semana pasada cogía el autobús para ir a la Gran Vía para asistir a unos cursos de informática. «La línea 4 ya no pasa por Abenarabi y me han dejado incomunicada. Me dicen que tengo que coger un autobús de la línea Circular y luego hacer un transbordo. ¡Es el colmo; tener que hacer un transbordo en el centro de Murcia!». María es otra abuela que ayer tomó un autobús de la línea Circular 2 «para saber dónde se tienen que montar mis nietos, que van a Maristas y ayer no llegaron a casa hasta las 4 de la tarde porque no sabían qué autobús tenía que coger. ¡Vaya disparate!».

Son solo dos de las numerosas quejas de los usuarios del transporte público en Murcia que, desde el lunes, han visto cómo se desintegraba su rutina para desplazarse por Murcia.

Desde esta semana y, por primera vez en Murcia desde hace, al menos, tres décadas, conviven dos empresas de transporte público: una para las líneas urbanas (Transporte de Murcia) y otra para las interurbanas, es decir pedanías y campus, (Latbus), pero se da la circunstancia de que sigue habiendo coincidencia de paso -como por ejemplo por la Gran Vía- y, además, como aún no ha llegado la flota de autobuses 'coloraos', los de la nueva empresa son aún similares a los de Latbus, solo que con una pegatina de vinilo, lo que no ayuda a identificarlos al usuario. Además, los bonos de transporte no son intercambiables y no se puede hacer transbordos entre las líneas urbanas e interurbanas.

Así las cosas, el ánimo de los usuarios se va encrespando. María Teresa Carrillo, desempleada, venía utilizando la línea 50 Los Garres-Algezares-Murcia «y ahora tengo que pagar dos veces el autobús: un billete de Latbus y otro de la nueva empresa. Me parece un robo».

Las colas en las oficinas de la empresa Transporte de Murcia, en la Plaza de Camachos, no han bajado del medio centenar de personas en los dos últimos días. Ayer ya había gente esperando antes de abrir la puerta a las 9 de la mañana. Había vecinos que acudían para obtener el bono 10 o alguno de los bonos sociales -familia numerosa o pensionista-, pero demandaban, sobre todo, información. La mayoría quería saber qué autobús tomar ahora para hacer su ruta de siempre. Pero, en muchos casos, la respuesta no era de su gusto porque ahora tienen que andar más hasta la parada más próxima o hacer un transbordo.

En una parada, Julián preguntaba «¿es que hay huelga de autobuses». Y es que los conductores no pueden cumplir con las frecuencias porque no dan abasto con tantas explicaciones a los viajeros, tanto antes de subir al autobús como una vez dentro. «¿Para ira al Ayuntamiento dónde me bajo?», preguntó otra señora. «En el Malecón o en plaza Camachos», le respondió el conductor. «¡Bueno, esto es el colmo!», replicó la mujer.

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