La útil alianza del turismo con los discapacitados

Un programa pionero del hotel Entremares, en La Manga, une integración laboral y redes sociales

ALEXIA SALASSAN JAVIER.
Sergio Puigcerver, en la Oficina del Fan del hotel Entremares. Foto: J. M. Rodríguez/
Sergio Puigcerver, en la Oficina del Fan del hotel Entremares. Foto: J. M. Rodríguez

«Esta oficina está atendida por un discapacitado intelectual», informa un cartel en la entrada de la Oficina del Fan del hotel Entremares, en La Manga. Es el principio del camino a la responsabilidad social, que ha abierto brecha en el sector turístico. Una iniciativa pionera en la Región, puesta en marcha por este centro hotelero costero, ha permitido unir dos objetivos: la integración laboral de los discapacitados y el aprovechamiento turístico de las redes sociales. «Todo muy nuevo, sorprendente y superpositivo», asegura la preparadora laboral de la Asociación para la Integración Laboral de Personas con Discapacidad Intelectual, Ceom, Manuela Sánchez.

El protagonista del programa ha sido Sergio Puigcerver, un joven de 22 años con una discapacidad mental del 70%, aunque ha demostrado este verano su preparación para hacerse cargo de la Oficina del Fan, que el hotel de cuatro estrellas ha abierto en la planta baja del establecimiento costero con el fin de atender a sus seguidores de Facebook. Desde el 6 de junio y hasta el 30 de septiembre, Sergio atiende a las peticiones y resuelve las dudas de los clientes que son seguidores del Entremares a través de Facebook. Los recibe a su llegada, les regala una camiseta para agradecer su fidelidad con el hotel a través de la red social, y les ofrece poner su pegatina de 'Me gusta' en el muro real de Facebook que se exhibe en el vestíbulo. Indica a los huéspedes fans qué lugares de interés pueden conocer en los alrededores y cómo llegar a ellos. Les ofrece, en suma, un trato especial y personalizado como seguidores que son del centro durante todo el año a través de internet. A punto de cumplir los cuatro meses de la novedosa experiencia, todas las partes del proyecto coinciden en que el balance es positivo.

Para la directora técnica de Ceom, Josefa López, «ha sido una experiencia novedosa, un proyecto único, que ha señalado el sector turístico como un ámbito laboral generador de puestos de trabajo para los disminuidos, que son un valor añadido para las empresas». Para el director del hotel Entremares, Alberto Inglés, «la cara del hotel ha sido un discapacitado, y eso mueve muchas estructuras mentales, pero además ha sido un trabajador más, sin una sola incidencia, y creo en el proyecto como alternativa para la integración». De hecho, el empresario planea repetir el programa en años sucesivos. Para la preparadora social, Manuela Sánchez, «la experiencia ha encantado a Sergio, que está muy motivado, se siente realizado y necesario, ha atendido a mucha gente sin mostrar cansancio y sin problema alguno».

El joven responsable de la Oficina del Fan fue seleccionado, entre varios candidatos de Ceom, por su capacidad para desempeñar las funciones de atención al público en una empresa turística. «Valoramos la empatía, la capacidad de tratar con el público y, además, él ha aprendido perfectamente los pasos a dar ante un cliente, dónde encontrar la información turística del entorno, los horarios de autobuses...», explica la preparadora laboral, que ha formado equipo con el joven y con un técnico, para gestionar este departamento.

Juntos se han ocupado, además, de realizar más de 1.100 encuestas entre los clientes para valorar el grado de satisfacción. Sergio recibió una formación previa en el centro de Ceom que, sumada a la que ya tenía anteriormente, le han instruido para ser la cara amable del establecimiento durante todo el verano.

Responsabilidad social

Para la directora técnica de Ceom, «a la responsabilidad social cada vez se suscriben más empresas, pero también es cierto que en crisis la situación se endurece, aunque supone un plus para la empresa y una gran rentabilidad». Para Josefa López, la iniciativa del Entremares cumple «el requisito de la visibilidad que incluye la misión de la inclusión social, como un hecho natural que se debe dar». Cree que «de las debilidades hay que hacer fortalezas, y es un hecho que una persona con discapacidad puede ser un valor añadido si se trata con cautela».

Desde el hotel, aportaron al joven empleado los conocimientos necesarios sobre los servicios al cliente, sobre turismo e informática. «Si los empresarios dudan sobre los problemas que pueda generar, solo digo que es una buena alternativa de integración y que además ha sido un trabajador más, sin incidencias», destaca Inglés.