Aterrizaje forzoso de un vuelo de Ryanair con destino a San Javier

Un «problema técnico» no especificado obligó a parar en Londres y, tras cambiar de avión, los 180 pasajeros fueron desviados a Alicante

E. RIBELLESMURCIA.
Una vez en El Altet, los agotados viajeros cogían los autobuses que les llevarían al aeropuerto de San Javier. Foto: Álex Domínguez/
Una vez en El Altet, los agotados viajeros cogían los autobuses que les llevarían al aeropuerto de San Javier. Foto: Álex Domínguez

La aerolínea irlandesa Ryanair ha batido estos días un récord de incidencias y ha disparado todas las alarmas. Tras el susto a los viajeros de un vuelo entre Madrid y Lanzarote que este jueves pidió prioridad para aterrizar en la isla por falta de combustible, la compañía «ultra low cost» encadenó ayer tres nuevas emergencias, una de ellas en un vuelo dirigido al aeropuerto de San Javier. El FR2322, que debía cubrir el trayecto entre Leeds (Reino Unido) y el aeródromo murciano, tuvo que efectuar en la tarde de ayer un aterrizaje de emergencia en el londinense aeropuerto de Stansted por «problemas técnicos», según indicaron a este diario fuentes cercanas a la compañía.

El avión apenas llevaba unos minutos de vuelo cuando, en torno a las ocho de la tarde -según familiares de los viajeros-, los pilotos percibieron el problema -que las fuentes no llegaron a aclarar- y decidieron aterrizar forzosamente en Stansted y cambiar de avión a los 180 viajeros que se dirigían a Murcia. Cerca de 45 minutos después, el avión volvió a emprender la marcha, pero, dado que en el aeropuerto murciano no es posible aterrizar pasadas las 22.30 horas, el FR2322 se tuvo que desviar hasta el aeropuerto de El Altet, donde estaba previsto que llegaran sobre las 23.30 horas. Este cambio, al parecer, fue anunciado por megafonía. Según pudo saber este diario, la previsión era que los viajeros fueran posteriormente trasladados a Murcia en autobuses para llegar en torno a la una de la madrugada. El jefe de Operaciones del aeropuerto de San Javier rehusó ayer ofrecer información sobre la incidencia registrada en este vuelo.

Esta incidencia no fue, sin embargo, la única de una jornada 'negra' para la compañía irlandesa. La aerolínea dio este viernes otro susto a los 160 pasajeros de un vuelo entre Madrid y Gran Canaria que tuvo que dar media vuelta y retornar al aeropuerto de Barajas una hora después del despegue tras sufrir una despresurización en la cabina que hizo saltar las máscaras de oxígeno.

Viajeros afectados por dolores y hemorragias de oídos, crisis de ansiedad y gritos de pánico fueron las consecuencias más llamativas del incidente, que por fortuna no fue a mayores. Los servicios sanitarios tuvieron que atender a 16 personas -12 pasajeros y 4 tripulantes- después del aterrizaje, según Aena. Los pasajeros se quejaron a su regreso a su destino de la falta de información por parte de la aerolínea.

El director técnico del Colegio de Pilotos (COPAC), Iván Rodríguez, explicó ayer que la despresurización de la cabina de los aviones es una emergencia grave porque puede tener consecuencias fatales si los pilotos no actúan con rapidez y profesionalidad. El responsable del COPAC aseguró que una despresurización provoca mareos, dolor en el oído, en la parte frontal de la cara o en los senos nasales, por la diferencia que hay entre la presión del interior y el exterior del oído.

Garrapatas entre el pasaje

Más rocambolesco aún fue el episodio vivido por los pasajeros de un vuelo de Ryanair procedente de Londres que tuvieron que ser atendidos a su llegada al aeropuerto romano de Ciampino tras sufrir picaduras de garrapatas mientras viajaban, según informaba ayer el diario Corriere della Sera.

El avión, que despegó del aeropuerto londinense con destino a Roma, fue estacionado en un área de descanso donde se activó el protocolo de seguridad para ser sometido a una desinfección exhaustiva por parte de personal especializado. Los pasajeros tuvieron que ser atendidos por los médicos de la instalación, quienes detectaron que los picores que sufrían procedían de la mordedura de garrapatas, por lo que fueron sometidos a un tratamiento de profilaxis.

Tras este suceso, la mayoría de los viajeros de este vuelo presentaron una denuncia contra la aerolínea irlandesa en la comisaría del propio aeropuerto. Ryanair es, precisamente, objeto de una investigación después de protagonizar en julio otros tres incidentes, que llevaron a la compañía a realizar otros tantos aterrizajes de emergencia por falta de carburante.

Esta investigación ha tornado muy tensa la relación entre la compañía y el Gobierno central. El presidente de la compañía, Michel O'Leary, aseguró que España «no puede ponernos ni una multa». La ministra de Fomento, Ana Pastor, llegó a recordar a O'Leary que el cumplimiento de la legalidad en España «es para todos y todos los operadores».

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