Una tormenta seca de polvo causa el choque en cadena de ocho vehículos

Meteorología cree que pudo tratarse de un 'downburst', un fenómeno típico de la llanura norteamericana

PACO ESPADAS
Los equipos de atestados de la Guardia Civil y las grúas retiran los últimos vehículos afectados por el siniestro. ::                             PACO ESPADAS/
Los equipos de atestados de la Guardia Civil y las grúas retiran los últimos vehículos afectados por el siniestro. :: PACO ESPADAS

Ocho vehículos se vieron involucrados ayer en un accidente múltiple en la autovía A-7, a la altura de la factoría de ElPozo Alimentación. El suceso se producía sobre las 17.10 horas, cuando los vehículos colisionaron por alcance debido a la baja visibilidad a la altura del kilómetro 630. Como consecuencia del accidente, resultaron heridos leves tres personas, dos niños y un adulto, que fueron trasladados al centro médico de Alhama de Murcia.

El viento reinante jugó un papel decisivo en el choque, ya que arrastraba gran cantidad de polvo de los cultivos cercanos a la autovía. El tráfico rodado se desvió en parte por las avenidas de Antonio Fuertes y Ginés Campos de Alhama, quedando la circulación restablecida tras la retirada de los vehículos siniestrados, sobre las 19 horas.

El viento también fue el causante de otra serie de desperfectos que se produjeron en la localidad, derribando ramas de árboles en distintos puntos del municipio. La zona más afectada fue la de la pedanía de La Costera, a los pies de la sierra de Carrascoy.

El presidente de COAG, José Manuel Ruiz, relató que dos de sus tractores se encontraban a esa hora realizando sus labores en la zona, y que el viento llego a levantar el lateral de dichas máquinas, que pesan cerca de 7.000 kilos.

Ruiz señaló que en La Costera varias vallas de embalses de la zona fueron a parar al suelo, causando grandes desperfectos en siembras y amontonamiento de mangueras de riego contra vallas. Varios tejados de chapa volaron también, y un poste de una línea eléctrica de alta tensión se doblaba por la mitad, provocando cortes de suministro en la zona.

Según Ruiz, el viento y las altas temperaturas podrían estar dañando además la cosecha de la uva de mesa, aunque habrá que esperar unos días para comprobar si se han producido pérdidas.

Viento y 45 grados

A la hora del accidente, en el macizo montañoso de Sierra Espuña, se había formado una tormenta con truenos y rachas de viento. La tormenta fue seca, y se desarrolló con temperaturas cercanas a los 45º.

Todo eso hizo que el Valle del Guadalentín sintiera un pequeño tornado, arrastrando el viento gran cantidad de polvo. Según el Centro Meteorológico de Guadalupe, lo sucedido indica que podría tratarse de un 'downburst', es decir, fuertes rachas de viento en una zona puntual, similar al efecto que produciría un secador arrojando el aire hacia la tierra, creando grabes turbulencias.

«Este tipo de fenómeno es habitual en las zonas áridas de Estados Unidos», según el meteorólogo Juan Esteban, a la vez que recordaba que hace unos diez años se producía otro 'downburst' en esta misma zona de la Región, en donde el viento llegó a arrancar los carteles de la autovía. «Se trata de fenómenos a microescala, es decir un microreventón descendente 'downburst' típico de tormentas secas». Pese a todo, mostraba sus cautelas hasta no conocer con más detenimiento el fenómeno.