Cerco a los 'novillos'

Los tutores controlarán desde las faltas médicas hasta a los menores que ayuden a sus padres en los mercadillos

F. CARRERESMURCIA.
Foto: CARM| Vídeo: laverdad.es/
Foto: CARM| Vídeo: laverdad.es

Hacer 'novillos' se pone complicado, por no decir imposible. Los estudiantes (hasta los 21 años) apenas podrán fugarse una clase sin que sus padres lo sepan; y en el supuesto de que los progenitores hagan la vista gorda, tampoco podrán campar a sus anchas. La mesa regional de absentismo escolar (en la que están representados Comunidad, ayuntamientos, servicios sociales, órganos judiciales, federaciones y asociaciones de padres y madres y de alumnos...) dio ayer luz verde a una orden que pretende atajar las faltas a clase de los estudiantes y reducirlas al mínimo.

El cerco sobre los estudiantes se estrecha por todos los frentes: por una parte, la orden deja claro qué faltas de asistencia pueden justificarse y cuáles no. De otro, establece un protocolo de actuación muy claro que deberán poner en marcha todos los colegios e institutos, y que parte en el aula pero termina, en el peor de los casos, en la Fiscalía de Menores. Además, los padres se enterarán de que sus hijos han faltado a clase en el mismo momento en que se cometa la falta, ya que recibirán un mensaje de texto en su móvil informando de la ausencia. Las familias también podrán controlar la asistencia de sus hijos en la web 'Educarm', en el enlace 'mirador de padres'.

La orden clasifica por primera vez los tipos de absentismo (desde el ocasional hasta la desescolarización) y tipifica las ausencias de los escolares. Las justificables (enfermedad, causa familiar...) también estarán controladas al detalle: por ejemplo, si los padres entregan justificantes más de tres veces al mes por 'causa familiar' (bodas, comuniones...) el colegio podrá verificar esa circunstancia. La orden establece además qué ausencias no podrán ser justificadas por los padres, entre las que destaca acompañar a la familia en actividades laborales (venta ambulante, compra de género) o realizar tareas propias de los adultos (como cuidar de los hermanos menores, hacer labores domésticas...). Cuando estas premisas se incumplan, el protocolo de actuación tampoco deja flecos: desde el tutor, pasando por la intervención de los servicios sociales y hasta la Fiscalía de Menores en casos de desprotección del escolar. El consejero de Educación, Constantino Sotoca, destacó ayer que se trata de un plan «pionero en España» y se mostró convencido de que atajará el absentismo escolar y rebajará las tasas de abandono y fracaso.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos