El talonario gana a la ilusión (3-6)

ElPozo cae en la prórroga ante un Barça que ganó su segunda Liga por su mayor pegada

JOSÉ OTÓNMURCIA
Foto: Vicente Vicéns | Vídeo: laverdad.es/
Foto: Vicente Vicéns | Vídeo: laverdad.es

No se puede pedir más a ElPozo de lo que ha hecho esta temporada. Con un grupo cargado de jugadores novatos en la alta competición, el equipo murciano ha dado la cara y ha hecho moverse los cimientos de un Barça que crece de una forma diferente a la de su rival ayer. No hay más. Duda y Fran Serrejón han plantado esta campaña las semillas de lo que será ElPozo en un futuro inmediato y que se va a sustentar en la raza y el coraje de Álex, la potencia de Miguelín y la magia de Gréllo. Todo bajo la supervisión en la pista de un Kike Boned que es el alma de este ElPozo.

Esta temporada, pese a no conseguir la Liga, ElPozo ha conseguido enganchar a la grada con un fútbol sala de ataque, veloz y eléctrico. Y la grada le ha sabido corresponder cuando más lo ha necesitado. Como ayer. En la salida de ElPozo al calentamiento, el Palacio estalló y los decibelios asustaron al Barça, que también calentaba. ElPozo, tras la derrota de ayer y después de un brillante temporada puede mirar al futuro con optimismo y sabiendo que su modelo es válido y con algunos retoques volverá a luchar por los títulos.

Pero ayer tenía que morir y quería hacerlo en la trinchera, poniéndoselo difícil al Barça. Y empezó creando peligro, teniendo ocasiones como la de Esquerdinha en el minuto dos, recogiendo un pase de Gréllo que acabó rozando el palo. Pero tras un inicio asustadizo, el equipo blaugrana decidió no dejarse intimidar y contestó con un disparo de Saad que rozó la cruceta de la portería de Rafa. El choque era un intercambio de golpes aunque a los seis minutos ElPozo tuvo la más clara. Un saque de esquina botado por Kike que Álex no supo culminar al enredársele el balón entre los pies con Cristian ya batido.

Pero el Barça respondía a los ataques con otro par de oportunidades claras de gol. Lo peor para el equipo de Duda en un partido en el que el primer gol podía marcar el choque definitivo de la final, era que a falta de trece minutos para el final de la primera parte ya contaba con tres faltas en contra mientras que el rival no tenía ninguna, a pesar de que Ari, Fernandao y Sergio Lozano ya habían soltado los codos en más de una ocasión. Pero ElPozo no se arrugó y siguió buscando el gol. Una combinación entre Álex y Miguelín acabó en penalti, aunque Esquerdinha, sin confianza, lo tiró blando y a los pies de Sedano.

Pero su equipo lo necesitaba para ganar esta Liga. Eso sí, la decisión de lanzarlo fue de jugador valiente. Después incluso, falló un mano a mano y siguió sin arrugarse. ElPozo sobrevivía con cuatro faltas a falta de ocho minutos para el final aunque seguía encerrando atrás a un Barça que intentaba sacar petróleo de los errores de su rival. Pero un jugador de clase media, de los que están viviendo sus mejores años en el fútbol sala, rompió la igualdad en el marcador. De Bail, fundamental para que ElPozo haya llegado hasta el final, agarró un balón en los doce metros y se lo metió a Cristian ajustándolo al palo.

Lo mejor no era el gol, sino que el Barça se había vuelto histérico y ya no confiaba tanto en su plan. Hasta que el propio De Bail, ángel y demonio, erró en un despeje que acabó en el gol de Javi Rodríguez. ElPozo tenía como misión resistir con el empate hasta el descanso porque además tenía cinco faltas en su casillero y había perdido profundidad. Pudo ser peor para ElPozo por la imprudencia de Bebe, que se puso a regatear a Wilde, perdió el balón y cometió la sexta falta de ElPozo. Menos mal que Sergio Lozano no estuvo fino y la tiró fuera. ElPozo necesitaba ser más contundente y fiable tras el descanso.

Tras los tres primeros minutos de la segunda parte, nadie se hubiera atrevido a apostar por la victoria de alguno de los dos equipos. ElPozo llegaba más, hasta Salgado estuvo a punto de marcar de cabeza, pero cuando lo hizo el Barça con una incursión de Sergio Lozano la jugada casi acabó en gol. Después Esquerdinha, algo gafado, estrelló contra un defensor un balón que debió entrar. Pero después el equipo de la familia Fuertes firmó cinco minutos magníficos, metiendo al Barça otra vez atrás. Hasta Esquerdinha consiguió romper su maldición y culminar con un disparo cruzado un gran pase de Salgado.

El Palacio hervía pero Javi Rodríguez lo silenció metiendo un gol en el que se ayudó con la mano. Los colegiados, atormentados por su conciencia, enmendaron el error señalando otro penalti en el área del Barça por un agarrón sobre Kike. Esta vez Miguelín fusiló a Paco Sedano y ElPozo se volvió a poner por delante, pero perdió otra oportunidad de ganar en el tiempo reglamentario. ElPozo estuvo coqueteando con la victoria pero Sergio Lozano ejecutó una falta imposible y puso un empate a tres que no se movió. Tocaba prórroga, sufrir más aún.

Pero en la prórroga el Barça demostró que el hecho de que en los dos últimos años haya ganado casi todas las finales que ha jugado no es una casualidad. En los minutos determinantes el hecho de contar con una plantilla con casi todos los jugadores internacionales permitió a Marc Carmona tener una intensidad que pudo con un ElPozo que se derrumbó tras el 3-4, fruto de una falta necesaria de Dani Salgado. El equipo de Duda no había empezado la prórroga con buenas vibraciones ya que le pesaban las cinco faltas en contra.

Con el resultado en contra y con cuatro minutos para dar la vuelta al encuentro, el equipo de Duda terminó de desmoronarse del todo. Con portero-jugador a falta de dos minutos y medio para el final, apareció Wilde para sentenciar a su exequipo, el que le dio a conocer y le hizo grande. Lo del final y los lanzamientos de objetos a la pista por parte de los aficionados de ElPozo fue lo único que le sobró a una final brillante en la que David le hizo cosquillas a Goliat y lo puso contra las cuerdas, demostrando que a ElPozo y a su filosofía siempre hay que tenerle respeto.

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