ElPozo recibe el primer golpe (3-5)

Tras un partido vibrante y espectacular, el Barça se adelanta en la final gracias a su pegada

JOSÉ OTÓNMURCIA.
Miguelín, de ElPozo, remata un balón presionado por el azulgrana Torras. Foto: Nacho García/AGM/
Miguelín, de ElPozo, remata un balón presionado por el azulgrana Torras. Foto: Nacho García/AGM

ElPozo perdió el primer partido de la final pero le ha demostrado al Barça que no le tiene miedo y que piensa morir en la pista, gastando hasta la última gota de sudor. Y es que ElPozo ayer fue valiente desde el primer momento. No se arrugó por los precedentes ni por la fuerza con la que el Barça había aplastado a sus rivales en la multitud de finales que ha jugado últimamente. De hecho no parecía que fuera el equipo de Duda el que había necesitado tres partidos para solventar con agobios la eliminatoria de cuartos ante el Zaragoza y las semifinales ante el Caja Segovia visto la intensidad en su puesta en escena. ElPozo había decidido morir matando contra el equipo más poderoso del fútbol sala mundial y salió a por el primer punto de la gran final, sin duda clave para que la serie vuelva a Murcia en el cuarto y en el quinto partido. Por eso los primeros minutos fueron un vendaval de los murcianos y de un Barça que se dejó llevar pero que también llegaba.

ElPozo probó a Cristian en los primeros minutos mientras que el Barça mostró su potencial ofensivo creando ocasiones de la nada y de las pérdidas de su rival. El correcalles era espectacular para los aficionados que casi abarrotaban el Palacio, pero era nocivo para los de Duda, con menos pegada que su rival. Una vez analizados los riesgos y tras los primeros minutos, ElPozo pasó a ser un equipo más reservado pero igual de incisivo. El partido iba muy rápido y gracias a un luchador Dani Salgado, su compañero Álex hizo el primer gol. El Palacio explotó pero al Barça lo avalaba la tranquilidad que tiene un equipo que ha ganado tres títulos esta misma temporada y que ya está clasificado para Europa. Además el equipo blaugrana seguía con vida gracias a las ocasiones falladas por los de Dudas, pocas pero claras. Como el disparo de Esquerdinha en boca de gol que sacó un defensor con la mano. La paradoja es que en la siguiente jugada el Barça empató por medio de Sergio Lozano. ElPozo debía aprender la lección: el Barça solo era vulnerable con una efectividad en ataque muy alta. Y no cometiendo errores ingenuos como el de Bebe en el 1-2. Un fallo de la misma magnitud como los que le costaron la Copa del Rey en Antequera. ElPozo, con el gol de Fernandao quedó aturdido, noqueado durante unos minutos. Lo mejor es que los daños colaterales fueron escasos ya que el Barça, que sabe pescar en las depresiones de sus rivales, no marcó el tercero. Es más, una acción poco deportiva de Fernandao, que mandó contra la valla a Dani Salgado, volvió a calentar al Palacio para la segunda parte.

Lo mejor de los últimos minutos de la primera parte fue volver a descubrir la fuerza que ejerce Kike Boned en ElPozo, y en los rivales. Las dos últimas ocasiones de ElPozo en la primera parte culminadas por el mismo dejaban entrever que ElPozo no tenía miedo y que no se iba arrugar por ir perdiendo. De hecho, en la segunda mitad volvió a salir con valentía y decidido a cuestionar la jerarquía del Barça. El siguiente gol del partido lo podía cambiar todo. Tras los primeros buenos minutos de ElPozo, empezó a sufrir por su desgaste físico en las últimas semanas. Y cuando peor estaba, llegóo la jugada de Gréllo y el gol en propia puerta de Igor. ElPozo volvía a la vida y a deleitar al Palacio con unos minutos fascinantes de derroche físico, agallas y fe en la victoria. Y desaprovechando oportunidades tras el empate como el mano a mano de Gréllo, el disparo cruzado de Esquerdinha o el disparo de Bebe. ElPozo tenía fe y quería ganar ante su gente.

La final era vibrante pero no apto para enfermos de corazón. Tras el vendaval de oportunidades murcianas llegó la confirmación de que el Barça es un equipo letal. Y es que tras estar muy tocado tras el empate a dos , Sergio Lozano enchufaba la primera clara de el Barça en la segunda mitad.

Pero ElPozo mostraba una moral indestructible y Gréllo, un minuto después anotaba el gol de la noche con una jugada espectacular por la banda y con un disparo certero sin apenas ángulo. Los últimos siete minutos de la final fueron espectaculares. ElPozo no se arrugó y siempre quiso ganar. Las ocasiones se sucedieron y hasta Miguelín mandaba un disparo al palo.

El Barça comenzó a mostrarle más respeto a su rival y su pose vanidosa y prepotente se convirtió en cara de angustia, sobre todo pensando en la posibilidad de tener que volver a Murcia si quería ganar esta Liga. Tras el intercambio de golpes, ElPozo y el Barça firmaban una prórroga que se antojaba vibrante.

Pero ElPozo se volvió a despistar en el peor momento. A los diez segundos del inicio del tiempo añadido, Fernandao hacía el 3-4 en boca de gol. Duda, más que valiente, apostó por la figura del portero-jugador que aún no le había funcionado esta temporada para lanzarse a por el partido.

Pero los millones del equipo blaugrana volvieron a mostrarse sobre la pista con el gol de Wilde, un jugador que está en un segundo plano en una plantilla con diez titulares y que siempre le tiene ganas a ElPozo, a pesar de que la familia Fuertes lo hizo grande. La ovación del Palacio a su equipo después del pitido final le debe servir a ElPozo para salir en el Palau el próximo viernes (22.00 horas) con más fe si cabe, y con la confianza plena de que ser de ElPozo es especial, el equipo que nunca muere.

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