Marina de Cope aviva la controversia

El vicepresidente Bernal asegura que la urbanización está a la espera de que la iniciativa privada logre la financiación

LA VERDADMURCIA.

El vicepresidente regional, Juan Bernal, señaló ayer que el proyecto de Marina de Cope está a la espera de que «la iniciativa privada disponga de la financiación necesaria para emprender un proyecto muy ambicioso, que podría situar a Murcia en una posición turística muchísimo más favorable».

Como ya adelantó 'La Verdad', el vicepresidente confirmó ayer que el Gobierno regional ha dado vía libre a la construcción, tras subsanar las deficiencias medioambientales que presentaba. Para Bernal, «que su tramitación haya tardado nada más y nada menos que diez años en hacerse es la mejor garantía de que se ha hecho con todo el cuidado y todas las cautelas ambientales y urbanísticas».

La urbanización en Marina de Cope tan solo tiene una exigencia por parte del Gobierno regional: que se realice un «proyecto de calidad», capaz de «traer turistas» y de «generar empleo, riqueza y actividad económica» en la zona, explicó el consejero. Se confía en que pueda suponer un incremento de 20.000 plazas turísticas para acoger un total de 40.000 personas. «Tenemos un espacio magnífico y debidamente ordenado para hacer un proyecto único en Europa», concluyó Bernal.

El portavoz del Gobierno murciano, José Ballesta , explicó ayer que los pasos que ahora se están siguiendo son «los estrictamente legales, con los reglamentos no solo del punto urbanístico del territorio, también medioambientales» que existen en el proyecto. En su opinión, «no ha habido precipitaciones, urgencias, sino que puede parecer que ha habido lentitud pero había que asegurar todo, no solo desde el punto de vista legal, sino medioambiental, esencial por la calidad de los parajes de los que se habla».

Por otra parte, el coordinador regional de UPyD, Rafael Sánchez, expresó la oposición de su partido al proyecto. Sánchez considera el proyecto «inaceptable desde el punto de vista medio ambiental y anacrónico, por insistir en un modelo de desarrollo que se ha demostrado agotado e insostenible». En este sentido, manifestó que «es incomprensible que el Gobierno regional siga apostando por el mismo modelo que nos ha llevado a la situación actual».