Murcia recupera la relación artística de Ramón Gaya con ABC

Veinte dibujos realizados para Blanco y Negro y para el diario madrileño pueden disfrutarse desde hoy en su museo

PEDRO SOLERMURCIA.
Dibujo realizado por Gaya para la portada del Cultural de ABC./
Dibujo realizado por Gaya para la portada del Cultural de ABC.

Se exponen, por fin, en Murcia las ilustraciones de Ramón Gaya aparecidas en los años treinta y sesenta del pasado siglo en las páginas de la que fuera famosa revista Blanco y Negro y de ABC, periódico con más de cien años de existencia. Y puede decirse, con limitadas puntualizaciones, que los veinte dibujos que integran la exposición -se inaugura hoy, a las 20.00 horas- son prácticamente desconocidos para el gran público. Forman parte de los fondos del Museo ABC Dibujos e Ilustración, que comenzó su trayectoria hace año y medio, y en el que se sigue ordenando y clasificando una riqueza artística cercana a los doscientos mil originales.

Entre los veinte dibujos de Ramón Gaya, cuatro fueron publicados en Blanco y Negro -dos ocuparon la portada- y los restantes en el diario ABC, en el que servían como brillante ilustración a los textos del artista, que forman parte de libros tan reconocidos como 'Diario de un pintor' o 'Cuadernos de viaje'. Entre esta veintena de ilustraciones, se reproducen vistas de Venecia, Vicenza y Villa Adriana; pero, sobre todo, se impone el fervor que el pintor murciano siempre demostró por Velázquez, como evidencia la presencia de rápidas copias del 'Niño de Vallecas', 'Las Meninas', 'La Venus' o el retrato de Felipe IV, aunque Gaya tampoco olvidó, a la hora de ilustrar aquellos textos, a Giotto o 'Las Parcas' de Fidias. Habría que decir que parece imposible separar dibujos de textos, o viceversa, porque se trata de conjuntos pictórico-literarios indivisibles y cuajados de la brillantez propia del artista.

Inmaculada Corcho, historiadora de Arte y directora del Museo ABC, estará presente esta tarde en la inauguración, como también lo estará la viuda del pintor, Isabel Verdejo. Corcho habla de un Gaya que vive dos épocas tan distintas como los años treinta y sesenta. «En Blanco y Negro se ve a un Gaya que quiere dar su versión del concreto mundo de unas señoras que aparecen bien vestidas, lo que refleja su estilo de vida. Luego, ya hace sus dibujos más sueltos, una muestra de su admiración por Velázquez y por el arte. Podríamos decir que hay dos 'Ramones', en dos momentos distintos, pero que se sirven de complemento, y que en sus cuadernos de viaje va recogiendo sus experiencias artísticas e intelectuales más satisfactorias. Pienso que se trata de un artista muy libre, a la hora de interpretar todo lo que se encuentra».

Manuel Fernández-Delgado, director del Museo Ramón Gaya, se mostraba ayer plenamente satisfecho porque los deseos que ya manifestó hace mucho tiempo se han hecho realidad. «Yo sabía de la existencia de estos dibujos de ABC -afirma-, porque entre los papeles que he ido manejando y conservando de Ramón Gaya se encontraban esas páginas publicadas en el periódico con textos e ilustraciones. Por esto, hace seis o siete años expusimos a los dirigentes del diario nuestro deseo de poder exponer los dibujos en Murcia, con la cesión temporal por parte de ABC y nuestra colaboración. La verdad es que nos parecía factible porque, ya antes de que se pusiese en marcha el Museo ABC, hemos podido presentar dos exposiciones con otros fondos del periódico. Fueron las que ofrecían dibujos de Eugenio D'Ors y de Ramón Gómez de la Serna. Ésta con las obras de Gaya, por una serie de razones, no se ha podido presentar hasta ahora. En el momento en que los dibujos salieron de las dependencias del periódico, para formar parte del corpus del museo, volvimos a la carga. Y la verdad es que todo han sido facilidades por parte de ABC».

Fernández-Delgado recuerda también que Ramón Gaya le habló en distintas ocasiones de la existencia de esos dibujos. «Me contó que alguno de los artículos publicados y acompañados de esas ilustraciones lo había escrito en la terraza de la antigua Cafería Drexco, en plena Trapería. Y debió de ser así, porque coinciden con las fechas en que él permaneció en Casa de Juan Bonafé, en La Alberca».

Dos de los dibujos aparecidos en Blanco y Negro son portadas publicadas en 1932; de los otros dos se desconoce la fecha de publicación.

A propósito de esto, afirma Fernández-Delgado que, aunque en principio sean obras desconocidas prácticamente en Murcia, conviene puntualizar que dos sí fueron presentadas por la Fundación Mapfre, dentro de la exposición 'La Eva moderna', de 1997, que albergó el Museo Arqueológico. Eran portadas que, como afirma Javier Pérez Rojas, «forman un conjunto extraordinario de rostros femeninos, de bellezas modernas que dirigen todo tipo de miradas al espectador». Son «preciosas creaciones de estos rostros de Eva, con tocados acordes con las horas del día, que confieren ese definitivo aspecto distinguido, señorial, solemne, juvenil, informal. Ilustraciones que son auténticas joyas, como las de Manuel Benet, Ramón Gaya o Arturo Ballester».

Es que, en los años treinta, recuerda Fernández-Delgado, «Ramón ya era un pintor importante en España, porque había ganado el concurso de copias de Misiones Pedagógicas de los cuadros de El Prado. Era miembro del museo ambulante y tendría unas relaciones en Madrid que le obligarían a atender una serie de peticiones». Lucía Báez García, coordinadora de exposiciones del Museo ABC, afirma que se muestra muy satisfecha ante esta exposición, entre otras razones, porque «estamos encantados de prestar la colección del periódico y de Blanco y Negro, que son auténticos testimonios muy valiosos de dibujos que ilustraban los artículos del propio ABC y de sus distintos suplementos».

La historia de las casi doscientas mil ilustraciones que conserva el museo, que corresponden a unos mil quinientos artistas, se inició en 1891, cuando ya había empezado a publicarse Blanco y Negro, que se convirtió en la primera revista ilustrada de España, «debido a que Torcuato Luca de Tena tenía muy buenos amigos entre los mejores pintores del momento, como lo eran Cecilio Pla, Juan Gris, Benjamín Palencia o Rafael de Penagos». Hasta entonces, en las revistas españolas aparecían los textos sin ilustraciones. Torcuato Luca de Tena recogió este tipo de presentación de una revista de Munich, llamada 'Páginas volanderas'.

Para Lucía Báez, «prestar las obras del Museo ABC es una manera de dar a conocer sus fondos y conseguir que vayan saliendo fuera de los recintos cerrados; por esto, el Museo también realiza sus exposiciones, que siempre están relacionadas con el dibujo y la ilustración». La primera de estas muestras fue la bautizada como 'El efecto iceberg', que estuvo comisariada por Juan Manuel Bonet y en la que solo se expusieron trescientas cincuenta obras de esas casi doscientas mil con que se cuenta. Lucía Báez afirma que, en efecto, «eso fue como enseñar una punta del iceberg, una parte de toda la colección».

Para Báez, Ramón Gaya era un artista más, como ilustrador, pero fundamental, «como demuestra el hecho de que en esa exposición y entre ese número tan limitado de obras, si se compara con los fondos del Museo ABC, se encontraran tres de Gaya. Entre otras virtudes, lo bueno también de Ramón Gaya es que sus dibujos son una profunda revisión de los clásicos. Si otros están hechos para ilustrar un texto, del que puede faltar la referencia, con Gaya es obvio de qué trata el texto, porque se está viendo a Palladio, a Velázquez. Esto es reivindicar la ilustración como arte, y algo básico como objeto artístico».

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