Los vecinos denuncian que se ha triplicado la prostitución en El Carmen

Piden «que se vayan a la Gran Vía o a la plaza de Las Flores, pero que no ejerzan su oficio delante de nuestros escolares»

M. J. MONTESINOSMURCIA.
La calle Floridablanca es uno de los focos de captación de clientes. Foto: F.Manzanera / AGM/
La calle Floridablanca es uno de los focos de captación de clientes. Foto: F.Manzanera / AGM

Los vecinos de El Carmen están dispuestos a pasar a la acción para luchar contra la prostitución, «que se ha triplicado en los últimos meses», según palabras de Paquita López Comallonga, presidenta de la Asociación de Vecinos Carmelitanos. «Entendemos que tienen derecho a ejercer su oficio, pero no delante de nuestras casas y de los escolares del barrio. Que se repartan por toda la ciudad, que se vayan a la Gran Vía, delante de la casa del presidente Valcárcel, o a la plaza de las Flores o a La Alcayna», comenta indignada la presidenta vecinal. En las próximas semanas convocarán una asamblea para decidir las acciones a emprender, entre las que barajan la de llevar a cabo una concentración ante el Ayuntamiento. «La gente está muy caliente y lo que se decida en la asamblea se hará», indica la portavoz vecinal.

Las quejas no proceden solo de los miembros de la junta directiva de esta asociación vecinal, sino que son muy frecuentes las llamadas al 'Telefonazo' de 'La Verdad' de vecinos que reclaman a la Delegación del Gobierno y al Ayuntamiento que destinen a más agentes para que vigilen las calles: «Es una vergüenza que estén pasando los niños por esas calles, donde a diario se registran peleas y escándalos», aseguran. La presidenta de la Junta Municipal, María José Laorden, también considera «muy desagradable» el asunto y pide más implicación a los policías.

La asociación vecinal está harta de que sus quejas caigan en saco roto. Aunque la Policía Local y la Policía Nacional pasa por el barrio, las prostitutas se desplazan de calle, pero no que salen del barrio. «Están en la calle Diego Hernández y cuando las presionan, se van a la calle Álvarez Quintero o a Floridablanca. Además tenemos controlados al menos 15 pisos donde ejercen la prostitución».

Este lunes la presidenta de la asociación vecinal acudió, de nuevo, a la Comisaría del Carmen, motivo por el quizá ayer por la mañana se veían más policías por la zona. «El barrio está muy mal», asegura Paquita. «Se ha producido un efecto llamada. Antes había unas cuantas árabes, pero ahora se ven hasta travestis con sus chulos al lado. Es una prostitución de bajo coste y nos va a ser muy difícil solucionarlo».

La solución, según los vecinos, pasa por «adoptar medidas políticas, no policiales», a la vista de que éstas últimas, de manera aislada, no han logrado resultados. Una de las demandas vecinales es que el Ayuntamiento regule la prostitución mediante una ordenanza, como han hecho Sevilla y Barcelona. La capital andaluza aplica multas de 750 a 3.000 euros a los clientes de las prostitutas y el Ayuntamiento de Barcelona también ha aprobado modificar dos artículos de la ordenanza de civismo aprobada en 2006 para endurecerla y prohibir la prostitución en la calle, con especial incidencia en quienes demanden los servicios.

«¿Limpiarían escaleras?»

Ante las reticencias de la concejal de Sanidad y Bienestar Social a aplicar una ordenanza de este tipo en Murcia, en unos momentos en los que la situación económica y social abocan, en ocasiones, a algunas mujeres a ejercer la prostitución, incluso para dar de comer a sus hijos, Paquita López Comallonga, responde que «¡No estoy de acuerdo!. Las prostitutas que hay en este barrio no son de ese tipo. ¿Estarían dispuestas a limpiar una escalera? Lo que quieren es ganar dinero y la mayoría -árabes y rumanas- van con sus chulos. No creo que se quieran poner a trabajar, pero si quieren continuar con la prostitución, nos parece bien, pero que no lo hagan en nuestras calles», sentencia.

La presidenta de la Asociación de Vecinos Carmelitanos insiste en que «estamos hartos de llevar el tema a la junta vecinal y que no saquemos nada en claro. La presidenta de la junta, María José Laorden, nos contesta que 'no es tanto el problema' y nosotros insistimos en que se pasee más por el barrio. Nos merecemos un respeto porque aquí vivimos más de 28.000 vecinos».

La asociación ha pedido una entrevista al nuevo delegado del Gobierno para exponerle estos problemas y sigue esperando que les reciba el alcalde, a quien pidieron cita hace casi 4 años. El grupo municipal UPyD apoya sus reivindicaciones.