Ducha de agua fría a la ciencia

La Confederación de Sociedades Científicas de España denuncia que el 42% de los recursos presupuestados en 2011 no fueron ejecutados El ajuste del 25,5% supone el «mayor recorte» en investigación desde 1988

MARÍA DUROMADRID.

El tijeretazo a la investigación sienta como «una ducha de agua fría» a la Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce). Un paso atrás para la comunidad científica, que ha pasado «de unos años en los que parecía que el desfase con respecto a otros países podría ser eliminado, a una situación donde las alarmas se han encendido». Y es que el ajuste del 25,52% que estipula el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2012 es la tercera reducción consecutiva a la que se enfrentan.

Ayer, la Cosce presentó un informe elaborado por José Molero, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, y José de Nó, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en el que se desgranan los recursos asignados a I+D+i para 2012.

Este ejercicio el Gobierno ha asignado a proyectos de I+D+i una partida de 6.397,63 millones de euros, lo que supone 2.192,16 millones menos con respecto a 2011. «Es el mayor recorte desde que existen estos planes [1988]», explicó José Molero. Un descenso que es generalizado en todas las actividades y programas y «claramente superior» a lo reducido en el conjunto de los presupuestos.

Sin embargo, los expertos pusieron especial atención a los 3.016 millones de euros presupuestados en 2011 y que no fueron ejecutados. Es decir, el 42% de los recursos públicos que no fueron gastados y que retornan al Tesoro Público. Algo que viene ocurriendo en los últimos años, aunque la partida no ejecutada fue menor: en 2010 fue del 30,8% y en 2009 el 20,6%. Por ello, la Cosce exige al Gobierno que explique qué política científica y tecnológica va a poner en marcha a partir de ahora a tenor de esta mala gestión.

De ahí que De Nó señale que el impacto de la reducción presupuestaria «no sea tan grave como sugiere el importe total, porque se ha reducido en cosas que no se han usado». Aun así, la vicepresidenta de la Cosce, Felisa Verdejo, remarcó que «cada euro repercute muchísimo» en el sistema científico.

Según se desprende de las cuentas públicas, el Gobierno destinará 2.636,47 millones a subvenciones para proyectos de I+D+i, valores no conocidos desde hace ochos años. Y es que la evolución de las operaciones no financieras -abarcan el 41,21% de los recursos- ha ido en descenso desde 2008, acentuándose el retroceso en los últimos años.

Por primera vez, el tijeretazo a la ciencia afecta a todos y cada uno de los programas, aunque el mayor ajuste se lo llevan: Tecnología Industrial (-740 millones), Fomento y Coordinación de la Investigación Científica y Técnica (-747 millones), Sociedad de la Información (-271 millones) e I+D relacionada con la Defensa (-221 millones). De esta manera, estos cuatro proyectos absorben hasta el 91% del recorte total.

Debido a ello, los ministerios que gestionan esos recursos también han visto afectadas sus partidas de dinero público. Sanidad y Política Social sufre el grueso del adelgazamiento hasta en un 80%, el de Presidencia en un 60%, el de Fomento en un 42% y el de Asuntos Exteriores y Cooperación en el 41%.

También se aprecia un leve retroceso en las operaciones financieras (créditos), con 3.761,15 millones de euros frente a los 5.199,92 del pasado año. En cualquier caso, este tipo de operaciones mantiene el predominio, pues abarca el 58,79% de la partida presupuestaria.

El reparto entre investigación civil y militar es de un 88, 16% y un 11,3%, respectivamente. Estas cifras arrojan que el reparto es muy parecido al correspondiente a 2011, aunque con un ligera subida a la inversión en I+D+i militar.

Enmiendas

En cualquier caso, el profesor José Molero insistió en que «hay que ser cautos» con el ajuste previsto por el Ejecutivo que preside Mariano Rajoy, ya que los presupuestos están pendientes de ser aprobados en el Parlamento, por lo que «tienen cabida ciertas enmiendas», añadió esperanzado.

Asimismo, los dirigentes de las sociedades científicas recordaron que el Gobierno ha hablado en numerosas ocasiones de incentivar la política de inversión empresarial: «Menos público, más privado». Sin embargo, Molero se mostró escéptico en este asunto, pues «en los últimos años ha ido cayendo» la participación privada.

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