La restauración del pórtico del Teatro Romano queda pospuesta hasta la próxima década

El Gobierno regional amplía hasta 2019 el pago de las obras ya ejecutadas y «suspende toda nueva inversión» en el monumento

EDUARDO RIBELLESCARTAGENA.
Imagen del graderío y de parte del escenario del Teatro Romano, con el área del antiguo pórtico al fondo, entre matorrales y protegida por la    fachada rehabilitada de un viejo edificio. ::                             ANTONIO GIL / AGM/
Imagen del graderío y de parte del escenario del Teatro Romano, con el área del antiguo pórtico al fondo, entre matorrales y protegida por la fachada rehabilitada de un viejo edificio. :: ANTONIO GIL / AGM

El consejero de Cultura y Deportes, Pedro Alberto Cruz, llevó al Consejo de Gobierno del pasado viernes, 23 de marzo, dos decisiones sobre refinanciación de proyectos de su competencia que afectan a Cartagena. El primero prolongará en cuatro años el pago del Museo del Teatro Romano, ya construido, y relegará hasta más allá de 2020 cualquier nueva actuación para completarlo, como la recuperación del pórtico original del monumento. El segundo modifica también el calendario de pagos del Palacio de Deportes, aumenta su presupuesto y multiplica las muchas dudas existentes sobre la conclusión de los trabajos, que hasta principios de año estaba prevista para este verano.

Estos acuerdos, de los que se informa en el Boletín Oficial de la Región de Murcia de anteayer, forman parte de las medidas que el Gobierno regional ha tomado para reducir al mínimo las partidas del presupuesto de 2012, a las que no podrá hacer frente en su totalidad. Lo impide el elevado nivel de deuda, que exige el abono de intereses; el plan de pago a proveedores; la escasez de recursos propios y el más que probable ajuste que le exigirá el Ejecutivo central sobre las cuentas aprobadas el pasado mes de diciembre por el déficit.

La restauración del Teatro Romano y la construcción de museo, según el proyecto de Rafael Moneo, tiene pendiente el pago de 28,8 millones de euros. Pero la Administración carece de fondos para cubrir lo que tenía previsto en este ejercicio. Por eso, el nuevo desglose de financiación reduce a 326.378,40 euros la aportación de las arcas regionales en 2012.

Como la financiación depende de una fundación tripartita, el desglose también incluye los 738.807,95 euros que tiene que aportar el Ayuntamiento este año. Estos pagos forman parte del abono de un préstamo suscrito en su momento. Además, se incluye un asiento contable de Cajamurcia, por valor de 421.110 euros, como tercer patrono de la fundación.

La reducción de la aportación regional es circunstancial, dado que a la Comunidad aún le restan por pagar más de nueve millones de euros, El Ayuntamiento de Cartagena tiene pendientes 7,7. Para ambos hay por delante seis anualidades de más de un millón de euros cada una, hasta 2018. El último plazo será de menos de la mitad de esas cantidades, en 2019.

Antes de la modificación introducida el pasado viernes la financiación concluía en 2015, es decir cuatro años antes.

Sin mecenas privados

Estos compromisos plurianuales son tan elevados (más de cuatro millones de euros al año) que relegarán hasta la próxima década la ejecución de cualquier nuevo proyecto para completar el yacimiento del teatro. De esta forma, los trabajos sobre lo que se conserva del pórtico, detrás del escenario reconstruido, no podrán ejecutarse hasta entonces. Así lo confirmaron ayer las fuentes consultadas en la Consejería de Cultura. «Todo nuevo proyecto relacionado con el Teatro Romano queda suspendido hasta 2020», indicaron.

El Museo del Teatro Romano abrió el 11 de julio de 2008 con solo parte del proyecto global ejecutado. Se incluyó la entrada a través del Palacio de Pascual de Riquelme, que fue rehabilitado; el pasadizo por debajo de la subida a la Muralla del Mar; y el edificio de la exposición permanente con la gran estatua de Augusto, junto a capiteles y otros elementos y le entrada a la grada, por debajo de la Catedral Antigua. Y por supuesto, se incorporaron la restauración del graderío y la recreación del escenario y sus aledaños. Además, se construyó un parque cornisa, junto al auditorio del Parque Torres, con un coste cercano a los dos millones de euros.

Ahí se acabó la obra, ante la falta de resortes para aplazar la financiación de nuevas fases del proyecto. La asociación con la Fundación Cajamurcia permitió que fuera esta entidad financiera la que avanzara las cantidades, que la Administración regional y la local han ido abonando conforme han podido. Pero la acentuación de la crisis ha echado por tierra el calendario de pagos, que se acababa en 2015. Tampoco ha ayudado que no se haya logrado la participación de empresas privadas, pese a los reiterados llamamiento para que se incorporaran como patronos a la Fundación. Solo Saras Energía proporciona una pequeña aportación anual, que apenas sirve para ayudar al mantenimiento de los gastos de funcionamiento del museo.

Por eso, en 2008 se decidió dejar para más adelante la culminación del proyecto del recinto del teatro, que incluía la incorporación del pórtico original y la creación de un área o centro de visitantes y de una sala de exposiciones temporales.

Compra de solares

Cuatro años más sobre el calendario previsto tendrá que esperar la dirección del Museo del Teatro Romano para poder empezar con la restauración de la antigua entrada al auditorio romano. Fuentes cercanas al proyecto indicaron que, ante el temor a que el plazo se prolongara, lo que se ha hecho es comprar la totalidad de los solares y los edificios que amenazaban ruina bajo los cuales están esos restos.

La última adquisición fue posible hace apenas unas semanas, cuando Fundación se hizo con una construcción a punto de derrumbarse. Así, este organismo tiene ya en su poder todo el conjunto, con lo cual se asegura su conservación. Lo que no tienen ni saben sus dirigentes cuándo lo van a tener es el dinero para restaurarlo.

Para habilitar el centro de visitantes y una nueva tienda de recuerdos, se llegó el año pasado a un acuerdo con el propietario del restaurante La Catedral, de la plaza Condesa de Peralta. Este pacto, suscrito por Urbanismo, estuvo precedido de una permuta por medio de la cual Profusa se deshizo de un solar anexo al restaurante. El Ayuntamiento se quedó con él en propiedad con el compromiso de cederle la gestión al hostelero. Éste, por su parte, podría explotar la parcela como terraza e instalar una especie de quiosco para recibir a los turistas que salieran por la puerta del monumento.

En negrita, el plazo de financiación previsto anteriormente

En gris, la extensión de años aprobada en el último Consejo de Gobierno

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos