«En el 'asesino de la baraja' vi la mirada del mal»

Francisco Pérez Abellán. Periodista y autor de 'Dossier Negro'

RICARDO FERNÁNDEZ
Francisco Pérez Abellán. ::                             L.V./
Francisco Pérez Abellán. :: L.V.

Francisco Pérez Caballero (Madrid, 1979), periodista y 'sucesero' de raza -no en vano, lleva los genes del ilustre autor de crónica negra Francisco Pérez Abellán-, conoce como pocos el lado más oscuro del alma humana. Como reportero de los programas 'Día a día' (Telecinco), 'Cada día' (Antena 3) o 'Cuarto Milenio (Cuatro) ha investigado a lo largo de una década un buen puñado de los crímenes más horrendos cometidos en España. Fruto de ese trabajo es el libro 'Dossier Negro', de la Editorial Atanor, que acaba de publicar y que ya ha agotado la primera edición.

-¿Qué convierte a alguien en un asesino?

-La eterna pregunta es si el asesino nace o se hace. Creo que es una mezcla de las dos cosas. Pero la clave de todo, que es algo que la sociedad tiende a ignorar, porque da miedo, es que el mal existe. La gente mata porque obtiene de eso un beneficio o un placer. Nos enfrentamos al mal.

-Es cierto que mucha gente, al enfrentarse al autor de un crimen espantoso, dice: 'Tiene que estar loco para haber hecho algo así'. Pero lo cierto es que locos asesinos hay pocos; son malvados.

-Intentamos protegernos con esa explicación para no sentirnos amenazados. Los locos matan muy poco...

-...y además se arrepienten y se atormentan cuando se vuelven conscientes de lo que han hecho...

-Actúan de forma desordenada e igual hacen daño a otros que se lo hacen a sí mismos. Pero cuando ves que un crimen ha sido planificado, que el autor miente, que trata de engañar a los investigadores..., estamos ante un malvado.

-¿Qué asunto le ha marcado de manera especial?

-Los crímenes de la baraja son algo excepcional para mí, porque los he seguido desde el primer asesinato, cometido en la calle Alonso Cano, hasta el juicio y la sentencia. Además, me crucé en el pasillo de los juzgados con el asesino, apenas a un metro, cara a cara, y ahí es donde vi verdaderamente la mirada del mal. El asesino de la baraja es la prueba de que en España también hay grandes asesinos en serie.

-¿El demonio existe, está en cada uno de nosotros...?

-El mal existe y en nuestra cultura se asocia con el demonio. En ese sentido, sí existe, aunque estamos en una época en que lo que se lleva es no creer en nada. Pero también hay personas que dicen luchar contra el diablo y causan terribles daños, como la mujer de Almansa que mató a su hija intentando extraerle la semilla del demonio.

-Muchos de estos libros de crímenes son 'refritos' de trabajos de otros periodistas. Pero, en este caso, es el fruto de investigaciones del propio autor, algo que le otorga especial valor a este trabajo.

-He estado en todos los escenarios, he recuperado los testimonios, he colaborado con compañeros periodistas que han seguido los hechos... Es un trabajo que refleja la parte más oscura del alma humana, algo que debemos conocer para afrontarlo y combatirlo. Ése es el bien social que hacemos quienes informamos de esos hechos.

-¿Todos podemos llegar a matar?

-En determinadas circunstancias muy extremas, sí. Otra cosa es hacerlo fríamente. Lo cierto es que cualquiera que esté a nuestro lado puede ser un asesino: todos tienen cara de personas normales y se comportan como tales.

-Todos eran magníficos vecinos que saludaban en la escalera...

-Es cierto. (Risas) Todos ellos eran muy buenas personas, de no ser porque eran un poco asesinos.