La iglesia de San Francisco recupera el esplendor de antes de los terremotos

La restauración de los retablos que presentan desplazamiento se acometerá en una fase posterior

A. S. LORCA.
Últimos trabajos de limpieza y acristalamiento en la iglesia de San Francisco antes de su apertura el domingo ::                             PACO ALONSO / AGM/
Últimos trabajos de limpieza y acristalamiento en la iglesia de San Francisco antes de su apertura el domingo :: PACO ALONSO / AGM

La iglesia de San Francisco, sede religiosa de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, gravemente dañada por los terremotos de mayo pasado, reabrirá sus puertas el domingo una vez finalizados los trabajos de restauración que hacen que la seguridad del templo esté garantizada «al cien por cien», según ha dijo ayer el presidente de la hermandad, José Antonio Ruiz.

Mientras operarios de una empresa especializada repasaban el estado de la portada en piedra del templo y en el interior se ultimaba el pulimentado y abrillantado del suelo de mármol, ayer se mostró el resultado de su restauración a autoridades y periodistas.

La reapertura oficial del templo se hará el domingo con la entrada en la iglesia de las imágenes titulares del Paso Azul, la Santísima Virgen de los Dolores, el Cristo de la Coronación de Espinas y el Cristo de la Buena Muerte, que tuvieron que ser evacuadas de la iglesia el 11 de mayo hasta la Casa Museo del Paso Azul, donde han permanecido desde entonces.

Una eucaristía de acción de gracias y en memoria del presidente de honor del Paso Azul, Joaquín Gimeno Mouliaá, recientemente fallecido servirán para devolver a esta iglesia a la actividad propia de los preparativos de la Semana Santa, para los que será plenamente operativa, según destacó Ruiz.

San Francisco, construida en el siglo XVI y declarada Bien de Interés Cultural en 1982, será la primera iglesia que reabra sus puertas en la ciudad tras los seísmos que le causaron, junto al convento franciscano anexo, daños por más de 7,7 millones de euros.

Aunque en principio estaba previsto que en su interior se evitaran actos multitudinarios y que se restringiera el acceso en algunas celebraciones, estas prevenciones finalmente no serán necesarias dadas las condiciones de estabilidad de la iglesia, según expresó el presidente del Paso Azul.

La concejal de Cultura, Sandra Martínez, resaltó que su apertura permitirá al Paso Azul, una de las dos cofradías más importantes de la ciudad, «celebrar los actos de la Semana Santa garantizado la seguridad y la normalidad».

Las obras realizadas hasta ahora han precisado una inversión de 1,9 millones de euros, en su mayor parte de fondos estatales, y han permitido el «cosido» de la estructura del edificio en las pilastras, refuerzos estructurales en los capiteles, en la torre-campanario, la colocación de tensores y la reparación de las grietas.

También ha sido reconstruida una parte de la cúpula que cayó sobre el crucero, la reparación de las cubiertas y la reparación de bóvedas y cúpulas de las capillas laterales, se han consolidado los arcos, reintegrado cornisas y reposición de yesos y escayolas.

Además se ha repintado el interior del templo, se han mejorado las instalaciones eléctricas, se ha pulido del suelo y solo resta la restauración de los retablos, que se acometerá en una fase posterior, ya que todos ellos se han desplazado y han sufrido pérdida de elementos.

Desde el 12 de mayo

Al día siguiente de los terremotos se iniciaron las obras de emergencia en San Francisco. Aunque en un principio estaba previsto que concluyesen el 4 de septiembre, se prolongaron un mes más. La segunda fase de estos trabajos se ejecutaron de noviembre a enero. A comienzos de año comenzó la rehabilitación que finalizó en la jornada de ayer. El coste de los trabajos, según explicó ayer el presidente de la Fundación Paso Azul, Nicolás Carazo, superó el millón de euros en la primera fase de emergencia, a los que se sumaron otros 250.000 euros durante el segundo tramo de las obras. La rehabilitación del templo ha costado 500.000 euros más.

Parte de ese dinero, según reconoció, «se debe». El resto se ha financiado con «donaciones particulares y cantidades que se han entregado para los pasos de Semana Santa de Lorca». Los presidentes de la Fundación y del Paso Azul hicieron un llamamiento a la solidaridad. «Necesitamos una cuantía importante para pagar las obras de la torre campanario, la rehabilitación de San Juan de Dios y los retablos, lo que suma unos cinco millones de euros», declararon ambos.

Lo que más prisa corre ahora, según admitieron, es la restauración de los retablos. Se calcula que la rehabilitación del conjunto puede estar en torno a los 600.000 euros. La rehabilitación del órgano podría iniciarse en unas semanas con la llegada a la ciudad del maestro organero portugués Dinarte Machado.

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