La iglesia de San Francisco estará rehabilitada al 70% para Semana Santa

Podrá utilizarse para los actos del Paso Azul pero la cofradía limitará las aglomeraciones que se producen en la salida y recogida de los tronos

P. W. LORCA.
En el interior de la iglesia se trabaja a contrarreloj para terminar la reforma a tiempo. ::                             P. A. / AGM/
En el interior de la iglesia se trabaja a contrarreloj para terminar la reforma a tiempo. :: P. A. / AGM

Los pesimistas han acabado perdiendo. Lo que parecía impensable al final se ha materializado y lo que sonaba a ciencia ficción, restaurar la iglesia de San Francisco en pocos meses para que estuviera lista para Semana Santa, al final ha resultado ser una historia de lo más realista. La sede de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, estará preparada para acoger todos los actos que la cofradía suele desarrollar, desde la Serenata a la Dolorosa a la exposición de bordados.

Así lo confirmó ayer su presidente, José Antonio Ruiz, en una comparecencia ante la prensa en la que también estuvo presente la concejal de Cultura, Sandra Martínez, para ratificar que los trabajos que se están ejecutando estarán terminados para mediados del próximo mes de marzo. No obstante, para esa fecha no habrán terminado todas las actuaciones que hay que realizar como consecuencia de los daños provocados por los terremotos. «Quedarán algunas cosas, pero lo importante es que la iglesia va a estar en condiciones para acoger todos los actos previstos. Cuando nos entreguen la obra estaremos hablando de que el templo se ha quedado rehabilitado en un 70 por ciento», apunta Ruiz.

Aunque el templo pueda abrirse con normalidad, desde la cofradía prefieren ser cautelosos. «Para ir viendo la respuesta del edificio se van a tomar algunas medidas de cautela». Entre dichas medidas figura el limitar el acceso de personas en aquellos eventos más multitudinarios, tales como la recogida y salida de los tronos con las imágenes religiosas; así como la entrada de la banda de tambores y cornetas. El primer acto previsto es una actuación especial del Orfeón Fernández Caballero el próximo 21 de marzo.

La edil de Cultura recordó que «la iglesia resultó seriamente dañada. Las incidencias más importantes fueron el desplazamiento de la torre del campanario, así como desprendimientos en el interior de la iglesia que causaron desperfectos en los retablos y las capillas, además de romper el altar mayor como consecuencia de la caída de fragmentos de la cubierta».

Acciones realizadas

Las actuaciones realizadas hasta la fecha son varias. En una primera fase, incluida en obras de emergencia ya finalizadas, se realizaron cosidos estructurales del edificio en las pilastras, refuerzos estructurales del capitel, torre y colocación de tensores, así como la recolocación de las piezas desprendidas de los arcos. También se reconstruyó un trozo de la cúpula que se había derrumbado en el interior, se reforzó la parte superior de la zona del crucero y de la zona de cubierta que da a la fachada principal.

En cuanto a las intervenciones que se están ejecutando en el interior, figuran la reparación de grietas y zonas degradadas en la bóveda y cúpulas; recolocación y consolidación de los arcos de las capillas laterales; reparación de las fisuras que han aparecido en los paramentos verticales y en las zonas afectadas por humedad, donde se han aplicado morteros hidrófugos para permitir la transpiración; eliminación de revestimientos de elementos de piedra para dejarlos vistos con la reposición de faltas mediante injertos y morteros de restauración. Esta última operación se está realizando en pilastras de capillas y en los arcos de la entrada.

Respecto a labores de cantería, también se ha reintegrado la cornisa que había caído encima del púlpito de la predicación. Se van a reintegrar todos los elementos decorativos de yesos y escayolas que se desprendieron, y se volverá a pintar por completo la iglesia con utilización de materiales adecuados y en el caso de las zonas en las que había problemas de humedad, se aplicarán pinturas que permitan la transpiración.

Nueva instalación eléctrica

Las intervenciones también se han extendido a las instalaciones eléctricas. «Se está realizando una mejora de las mismas. Se ha levantado la actual y se ha realizado un cajeado en el suelo para evitar que quede vista. Por estas conducciones también se colocará la preinstalación de audio y datos. La megafonía será mejorada al igual que la iluminación», explicaba ayer el gerente de la empresa encargada de la reforma, Ginés Ruiz.

El suelo de la nave central será pulido en su totalidad, y para el resto de suelos de capillas y coro «se le aplicarán los tratamientos necesarios para su correcta limpieza y puesta en uso».

Tanto el presidente del Paso Azul como la presidenta de la Asociación de la Virgen de los Dolores, Joaquina Gil, agradecieron la labor que está desarrollando la empresa para que la restauración esté terminada antes de Semana Santa. «Es muy importante para los azules y el sueño, al final, va a ser posible. No pensábamos, después de ver cómo quedó la iglesia tras los terremotos, que pudiéramos contar con nuestro templo para esta Semana Santa».