41 policías denuncian a su concejal por conducir un coche patrulla hablando por el móvil

Alarte responde que los agentes van a por su cabeza y que su casa apareció el sábado cubierta de excrementos

ALEXIA SALAS
Imagen del vídeo en la que se ve a Alarte al volante del coche patrulla, hablando por teléfono móvil el 5 de enero. ::                             LA VERDAD/
Imagen del vídeo en la que se ve a Alarte al volante del coche patrulla, hablando por teléfono móvil el 5 de enero. :: LA VERDAD

Guerra abierta entre el concejal de Seguridad y Personal, José Manuel Alarte, y la plantilla de la Policía Local. El último capítulo tuvo por escenario el Registro municipal ayer por la mañana, cuando 41 policías se presentaron a formular denuncia voluntaria contra el edil por «conducir haciendo uso del teléfono móvil, circular a los mandos de un vehículo haciendo uso de sistemas de señalización óptica, para los que se requiere estar en posesión de la autorización BTP, además de circular sin cinturón de seguridad y de manera negligente».

Las denuncias -que no dio tiempo a registrar en su totalidad- se presentarán esta misma mañana. Nada menos que 41 agentes denunciando al edil, es decir, más de la mitad de una plantilla de 69. Adjuntaron un vídeo tomado con el móvil en el que se ve al edil al volante de un coche policial hablando por el móvil en la avenida Sandoval de La Ribera durante la cabalgata de Reyes del pasado 5 de enero.

A esa tarde alude el concejal para recordar que «no se presentó ningún policía a trabajar de los nueve que tenían que acudir, y los que estaban libres contestaron al móvil, que además está pagado por el Ayuntamiento». «Los cuatro únicos que contestaron acudieron a las 6 de la tarde, pero el alcalde ya había hablado con el delegado del Gobierno, que nos envió cinco patrullas a San Javier», explica Alarte. «Me puse un peto de Protección Civil y me fui a ayudar a la cabalgata, en todo momento de copiloto con el jefe de Policía, que tuvo que mover una valla en la avenida y me pidió que me pusiera al volante, así que avancé no más de 50 metros», asegura. El concejal cree que «no iba de urgencia, que es para lo que se requiere la autorización BTP» e insiste en que «lo hice con toda mi buena fe».

Alarte atribuye esta denuncia masiva a la reducción de las retribuciones que aplicó a la Policía en el Plan de Empleo aprobado el pasado diciembre. «No era posible mantener esas ventajas económicas, pero los policías están acostumbrados a salirse con la suya, aunque conmigo han dado en hueso porque esto me mantiene más firme y responsable», asevera el munícipe.

En plena refriega con los agentes, el pasado sábado fue el concejal el que puso una denuncia, tras llegar a su casa a primera hora de la mañana, de vuelta de una guardia médica por su profesión, y encontrar la puerta y la fachada repleta de excrementos. «Lo más probable es que sea un descontento, pero ya le dije a la Guardia Civil que no tengo idea de quién ha podido ser», indica. Aún hay más. Reciente también es el anónimo que encontró en su buzón «relatándome si tenía remordimientos de conciencia, metiéndose con mi familia, muy desagradable».

Alarte deja claro que en principio no tiene por qué relacionar el incidente de los excrementos con la lucha que mantiene con los policías, pero insiste en que «es imposible satisfacer sus reclamaciones, porque son un asalto al Banco de España». «Les propusimos un dinero, les pareció poco y lo doblamos, pero tampoco querían, les he mejorado las condiciones laborales, les quité el pantalón corto de verano y levanté el control por GPS. Están a la caza de la cabeza del concejal, pero ni voy a dimitir ni me voy del pueblo», reitera.