Alumbres tuvo ayuntamiento

JOSÉ SÁNCHEZ CONESA
Parroquia de San Roque, muy antigua y cargada de historia. ::
                             ANTONIO GIL / AGM/
Parroquia de San Roque, muy antigua y cargada de historia. :: ANTONIO GIL / AGM

Conocido es Alumbres por la constante lucha vecinal a favor de su propia pervivencia como comunidad local. En las últimas décadas hemos podido visualizar sus problemas en los distintos medios de comunicación, especialmente a consecuencia de la posible instalación de los depósitos subterráneos de gas de la empresa Repsol Butano. Su asociación de vecinos capitaneó estas campañas ciudadanas bajo el exitoso lema: «¡Alumbres está que arde¡». Todas estas movilizaciones y anhelos fueron estudiados por sociólogos de la Universidad de Murcia, entre ellos el profesor Andrés Pedreño. Estos científicos sociales valoraron de manera muy positiva a los alumbreños por constituir una ciudadanía activa y reflexiva.

Sin embargo, otros peligros que venían del mar, amenazaron durante siglos la propia supervivencia de sus moradores. Se trataba de los ataques de piratas moros que desde el norte africano asolaban nuestras costas, incluso en alguna ocasión fueron turcos, como acaeció un 2 de julio de 1558. Ochocientos otomanos llegaron en ocho galeotas hasta Cabo de Palos, donde desembarcaron para avanzar hasta Alumbres, saquearlo y llevarse a casi toda su población. El rapto de personas resultaba rentable porque exigían un rescate económico a cambio de la libertad de los cautivos. Como medida defensiva se creó la figura de los guardias de costa, encargados de la seguridad de ésta mediante señales de humo por el día o de fuego durante la noche, desde los lugares más altos como eran las atalayas o las torres de defensa. De tal manera, que cuando las peligrosas embarcaciones eran avistadas, la campana de la vela en el castillo de Cartagena y la campana de la Iglesia Mayor sonaban, al tiempo que se disparaba un cañonazo de día o se encendían hogueras en la noche.

Pasado minero

Pero la historia de Alumbres comienza cuando se establece población trabajadora para la explotación minera, debido a la existencia en sus montes de un metal llamado alumbre, conocido desde la Antigüedad. Este hecho dio nombre a la incipiente localidad, llamada inicialmente los Alumbres Nuevos, para diferenciarla de otro emplazamiento minero como era Mazarrón, los Alumbres Viejos. El alumbre es un sulfato doble de alúmina y potasa, empleado en aquellos tiempos en las tintorerías de la industria textil y como cáustico en medicamentos, sobre todo en el tratamiento de las llagas de la boca.

El alumbre se exportaba a Flandes, Inglaterra y Francia. De tal manera, que un noble llamado Francisco de los Cobos comenzó dicho aprovechamiento con empleo de moros esclavos, pero prefirió contar con cristianos viejos ante el temor de que los musulmanes auxiliaran a los piratas, hermanos de religión. De todos es conocido que el trabajo en la mina no es nada grato, por ello de los Cobos solicitó al rey Carlos I que se concedieran privilegios a los que quisieran establecerse en el lugar, y que obtuvo mediante Real Cédula fechada el 8 de enero de 1535, auténtica partida de nacimiento de Alumbres. Francisco de los Cobos, natural de Úbeda (Jaén), ostentó importantes puestos como contador mayor de Castilla, secretario de Indias, secretario del Consejo Supremo, acompañante del rey en varias expediciones por Europa y otros servicios.

Cuando acaba la explotación del alumbre, a lo largo del siglo XVIII, los vecinos se dedicaron con el tiempo a la búsqueda de plomo y a la cosecha y manufactura de esparto para la obtención de los más variados objetos como capazos, sandalias, esparteñas, cuerdas, gorros, etc. El esparto era el plástico de la época.

Anteriormente existían en la zona dos ermitas, pero la parroquia se crea entre 1699 y 1700, tal y como ocurrió en Pozo Estrecho y La Palma, segregándose de la única parroquia de la ciudad, Santa María. Aunque los libros sacramentales se abren mucho antes, en 1669. Curioso el dato que se registra con fecha 1 de mayo de 1697, la segunda administración del sacramento de la confirmación, participando de ella 400 personas, entre ellas algunos esclavos y moriscos.

Se elige a San Roque como patrón, santo protector de epidemias, entre ellas la temible lepra y la peste. Y en el seno de la parroquia estaban presentes tres cofradías: Ánimas, Santísimo Sacramento y la de la Aurora. Por ello no nos extraña nada que en esta población existiese, hasta bien entrado el siglo pasado, tanto una cuadrilla de aguilanderos, recaudadores de donativos para sufragar los gastos de la cofradía de Ánimas, como auroros, otra agrupación musical sacra, ligada a la cofradía de la Aurora. Lo dice la copla navideña: «Las Ánimas de Escombreras/ le están pidiendo al Señor/ que le den buena pesquera/ de sardina y boquerón». Tenemos noticias que también en los primeros años del XX se representaba el Auto de Reyes Magos. Dos alumbreños han escrito sendos libros dedicados a la historia que aquí narramos: 'Los Alumbres Nuevos' (2002) de Isidro Ginés Conesa López y 'Alumbres en el siglo XX' (2004), escrito por Francisco Atanasio Hernández.

Este año se conmemoran los 200 años de la proclamación de la primera Constitución española, nos referimos a la promulgada por las Cortes de Cádiz en 1812. En virtud de dicho documento aquellos núcleos de población superiores a los mil habitantes podían acceder a constituirse en ayuntamiento propio. Así lo hizo Alumbres en su iglesia parroquial el día 4 de julio de 1813, eligiendo alcalde a José Conesa Francés. Hicieron lo propio Pozo Estrecho y La Palma. Siempre las tres al unísono en la constitución de parroquia y municipalidad propia. Pero aquellos efímeros municipios liberales concluyeron finalmente con la hegemonía absolutista.

Fotos

Vídeos