«Soy muy de abrazar, como el Aberroncho»

«Uno que se aberroncha mucho con la raqueta es Nadal; ¿ha oído sus alaridos?» Paco Collado Actor

ARANTZA FURUNDARENA
«Soy muy de abrazar, como el Aberroncho»

Cómico desde niño, vallecano con casa en Moratalaz, 51 años, soltero, con pareja, cuatro hijos y tres perros, Paco Collado está viviendo su minuto de gloria gracias al Aberroncho, ese indefinible ser medio irracional de 'La hora de José Mota'. El pasado viernes, en el último programa de la temporada, aberronchó «con mucho cariño» a su ídolo, Serrat.

- Casi cuatro millones de espectadores. ¿Se lo cree?

- Mota me lo dijo en un 'sms'. Y le respondí: «Eso es una bestialidad salvajeeee». Detrás de esa audiencia hay muchas jornadas de más de doce horas de trabajo.

- No sé cómo les quedan ganas de hacer reír.

- La verdad es que nos partimos. Hay 'sketches' del Aberroncho que los hemos tenido que repetir hasta doce veces porque José no podía de la risa con mis berridos aberronchiles. Con Mota he venido yo desde Talavera, hora y pico de viaje, sin parar de reír. Al llegar a Madrid nos dolía el estómago.

- ¿De dónde viene su famoso 'Joaquiiiineeeeee'?

- De Joaquín Luqui, al que adoro. Yo estaba haciendo un curso de Arte Dramático y un día apareció él. Y dijo: «El chico del fondo me gusta». Ese era yo y nos hicimos amigos. Un día estaba con Luqui en Radio Madrid y vino Rafael Taibo, el que ponía voz a los documentales. Le pone la mano en el hombro a Luqui y le dice: «¿Cómo estás Joaquiiiinnnee?» Es que pronunciaba con mucha exageración.

- ¿Pero el Aberroncho no es un garrulo?

- Es una mezcla de locutores antiguos de radio, con la voz distorsionada y un punto rural.

- Al método Stanislavski seguro que no ha recurrido...

- Para nada. Esto es pura improvisación. El nombre de Aberroncho se lo puse hace cuatro años en el primer programa de José Mota. Pensaba: el Abejaruco... Y me salió el Aberroncho. Hace 24 años ya trabajaba con Cruz y Raya.

- Que luego acabaron como el rosario de la aurora. ¿O no?

- Qué va. Se llevan fenomenal. El otro día cenaron juntos. Con ellos ya hacía yo ese tipo de alaridos. El Aberroncho les encanta a los niños. Y a Santiago Segura, y a Álex de la Iglesia...

- Yo creía que aberroncharse era un verbo.

- Son las tontadas que yo me invento. Pero ahora vale para todo. Me voy a aberronchar un bocata, me voy a aberronchar (abrazar) a mi chica... En el Twitter, el otro día uno me dijo que se iba a aberronchar unas entradas de cine.

- ¿Qué o quién le aberroncha a usted contra el rocaje vivo?

- Mi hija Rocío. Me tiene loco. Se me cae la baba. Y además es que yo soy muy cariñoso. Muy de abrazar, como el Aberroncho. Un amigo me dice que soy muy osito de peluche.

- Esto de reírnos del paleto... ¿En su pueblo le hablan todavía?

- Es que no tengo pueblo. Bueno, el de mi madre, en La Mancha, porque yo nací en Vallecas. Pero en los pueblos se ríen.

- ¿Algún político se ha dado por aludido?

- He oído que hay un político vasco al que le llaman el Aberroncho... Yo desde que se fue Felipe González me hice apolítico. No me creo a ninguno. Pero en la política hay mucho aberronchismo. Sobre todo, en los debates del Congreso.

- ¿Y en el fútbol?

- Más en el tenis. Uno que se aberroncha mucho con la raqueta es Nadal. ¿Ha oído sus alaridos?

- ¿Es verdad que imitaba a Cantinflas de niño?

- Sí, mi madre fumaba, y yo cogía la ceniza del cenicero y me pintaba dos bigotitos, me subía a la mesa y empezaba: «Pues aquí estamos, compadre...». Luego lo hice con Pepe Navarro en el 'Mississippi'.

- ¡Vaya mili! ¿Navarro era un sargento chusquero?

- Tiene un carácter fuerte. Pero le dejabas que pegara dos gritos y luego te ibas con él de copas.

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