Rescatan a una montañera murciana que se rompió una pierna en La Sagra

La Guardia Civil tuvo que usar su helicóptero para sacar de la zona a la joven, que iba en un grupo de 22 personas del Club Montañero Universitario

JORGE G. BADÍA
Los compañeros y los servicios de emergencias trasladan a la montañera accidentada. ::                             F.J. GARCÍA CORTÉS/
Los compañeros y los servicios de emergencias trasladan a la montañera accidentada. :: F.J. GARCÍA CORTÉS

La soleada jornada de domingo que disfrutaron los 22 miembros del Club Montañero Universitario de Murcia en su ascenso a los 2.383 metros del Collado de la Sagra, en la localidad granadina de la Puebla de Don Fadrique, no hacía presagiar los momentos de pánico que vivirían durante el descenso de esta cumbre, cuando, pasadas las 17 horas, una de las integrantes del club se fracturaba el peroné a 1.780 metros de altura. La lesión obligó a todo el grupo a frenar su regreso a tierra firme movilizando efectivos forestales del Infoca, del 061 y a la sección de rescate e intervención en montaña de la Guardia Civil -Sereim- incluido un helicóptero.

La accidentada, Fina Nicolás, «se desvanecía» como consecuencia del dolor que le ocasionaba la fractura. En ese momento, el grupo de 22 montañeros naturales de Santomera, Murcia y Cartagena se encontraba a 1.780 metros de altura en la Brecha de Rumardo una rampa de dificultad alta, en la cara oeste del Collado de la Sagra, la noche estaba cayendo y las temperaturas estaban bajando.

Ante esta situación los montañeros tuvieron que improvisar «con unos bastones de montañismo una camilla para, entre cuatro compañeros, poder transportarla a un lugar visible por los servicios de socorro. La maniobra se hacía lenta por los dolores de la accidentada», según recuerda uno de los integrantes de la expedición Francisco José García. De hecho gracias «a una raya de cobertura pudimos llamar a los servicios de emergencias con el móvil».

Hasta la Brecha del Rumardo se desplazaba un helicóptero de la sección de rescate e intervención en montaña de la Guardia Civil. «Les hicimos señales para que nos localizaran desde un claro en el bosque, después de unas maniobras de aproximación se acercaron dos agentes con una camilla» recuerda Francisco José García. Uno de los monitores -el santomerano Juan Antonio Ortega- apunta que «no fue nada fácil el descenso de los agentes, que tuvieron que dejarse caer desde el helicóptero a la montaña». Entre tanto, una manta térmica y un ibuprofeno ayudaron «a mitigar el dolor de Fina».

Carrera contra el tiempo

Una vez inmovilizada, los montañeros -todos ellos federados- y los agentes del Sereim trasladaron a la herida «en una carrera frenética contra el tiempo para llegar a una zona lo más horizontal posible para introducir la camilla con seguridad en el helicóptero antes de que se hiciera de noche, porque ese era el margen de maniobra que tenía el helicóptero».

Fina Nicolás fue atendida de su fractura de peroné en el Hospital de Baza y ya se recupera de sus lesiones en su residencia en Murcia. El Club Montañero Universitario de Murcia ha agradecido «el gran esfuerzo y la gran labor de los profesionales de rescate de la Guardia Civil y de los pilotos, por el gran valor y profesionalidad demostrada aún a riesgo de sus propias vidas».