Presidencia abre la puerta a Fenoll a reconvertir el vertedero de Abanilla

El consejero Campos apunta a que el futuro de la instalación de Proambiente podría estar ligado al reciclaje y a que desvíe parte de la basura que recibía

JORGE G. BADÍA

De cara a los medios y la opinión pública, el empresario Ángel Fenoll ha calificado la resolución de la Consejería de Medio Ambiente que fijaba el cierre y sellado durante treinta años del vertedero de su firma, Proambiente, como «un error». De cara a la propia administración, lo cierto es que la postura del magnate de las basuras es mucho menos combativa.

Al menos así ha sido en las dos reuniones que han mantenido hasta la fecha representantes de la mercantil y miembros de la Consejería de Presidencia y la Dirección General de Medio Ambiente. Tras ellas, el consejero Manuel Campos asegura que Proambiente «colaborará con la administración sin perjuicio de las sanciones legales que puedan recibir por sus extralimitaciones».

De las afirmaciones del consejero se deduce que habrá sanciones legales y administrativas, sin perjuicio de que se abra alguna alternativa al cierre del vertedero. Y es que su futuro podría estar ligado al reciclaje, a la rebaja del volumen actual de tratamiento de basura desviando los residuos a otros vertederos o -como última opción- autorizar una ampliación de los vasos 3 y 5. Pese a todo, esta segunda oportunidad para Fenoll está por decidirse desde Presidencia, ya que «no se pueden precipitar los pasos del procedimiento» sobre el vertedero hasta que «estudiemos» el recurso de la mercantil -todavía sin presentar-, el proyecto de impermeabilización y los informes técnicos de los servicios de inspección de Medio Ambiente que el pasado lunes 14 de noviembre visitaron las instalaciones de Proambiente.

Según Ecologistas en Acción, actualmente el vertedero entre otras alternativas «está valorizando la basura que recibe, separando el material inflamable para quemarlo en una cementera de Alicante para generar electricidad». En esta misma línea y sobre la visita de los técnicos al vertedero, Campos aclara que «la basura se deposita en una plataforma y no hay vertidos en el vaso 3, el más problemático». De hecho, el tres era el único vaso legal con el que contaba la mercantil hasta la resolución de cierre y sellado, que apuntaba a que incumplía la declaración de impacto ambiental por ocupar 39.000 metros cuadrados de superficie frente a los 17.603 metros que tenía concedidos legalmente.

Vasos en trámite

En la actual «disponibilidad» que existe desde la empresa para que «el tema entre en vías de solución judicial y administrativa» -como apunta Campos- gana enteros el vaso Abanilla-Crevillente, que se antoja fundamental para la supervivencia de la mercantil de Fenoll. De hecho, el 10 de agosto de 2011 Proambiente presentó alegaciones al informe técnico del Servicio de Vigilancia e Inspección Ambiental -previo a la actual resolución de sellado-, en las que manifestaba que de no conceder la ampliación del vaso 3 «obligaría a detener la actividad de tratamiento y valorización de residuos que recibe». Por lo pronto, Presidencia ha confirmado que al margen de la resolución tanto el vaso número 5 que proyectaba la mercantil como la ampliación del vaso 3, «se encuentran en trámite de Evaluación de Impacto Ambiental»

El vaso Abanilla-Crevillente tiene como principal escollo al ayuntamiento de Orihuela, quien alegó contra de su ampliación. A este respecto, la consejería ha echado más leña a la polémica de los lindes entre la Región y la Comunidad Valenciana, asegurando, que «el vaso número 3 se encuentra ubicado en su totalidad en suelo murciano».

En cuanto al desbloqueo del proyecto del vaso 5, la solución pasaría por modificar su instalación, que invade 800 metros cuadrados del LIC de la Sierra de Abanilla. Algo que, según Ecologistas en Acción, la mercantil se ha comprometido a llevar a cabo.

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