Hilda, la abuela prostituta

Una alemana de 80 años encuentra trabajo en un burdelLa mujer, una antigua cantante que triunfó en Sudamérica hace medio siglo, fue descubierta tras participar en un concurso televisivo

ENRIQUE MÜLLER CORRESPONSALBERLÍN.
La anciana Hilda Breer, fotografiada en actitud provocativa por el periódico 'Bild', que la entrevistó. ::                             BILD/
La anciana Hilda Breer, fotografiada en actitud provocativa por el periódico 'Bild', que la entrevistó. :: BILD

La vida real de Hilda Breer, una mujer de 80 años que hace más de medio siglo triunfó como cantante y actriz en Argentina y Venezuela, parece copiada del cine, un arte que admite las situaciones más adversas y también los finales más inauditos. La película en cuestión es 'Irina Palm', una cinta que fue ovacionada por el público en el festival de cine de Berlín hace cuatro años y que contaba la historia de Maggie, una abuela que acepta un trabajo en un 'sex club' para ganar dinero y financiar la operación de su nieto. Maggie, que en el burdel se hace llamar Irina Palm, masturba a sus clientes anónimos y se enorgullece de tener la «mejor diestra de Londres». La cinta tenía un final feliz.

La historia real de Hilda Breer, en cambio, tiene un final incierto. Después de perder todos sus ahorros a causa de la estafa de un familiar que administraba sus propiedades, la mujer comenzó a trabajar, hace dos años, como prostituta en un burdel de Colonia. Agobiada por las deudas y con una pensión de 275 euros, se vio obligada a buscar trabajo en el barrio rojo de la ciudad alemana.

La anciana, que aún es dueña de una figura atractiva, comenzó a trabajar en el burdel después de leer un anuncio en un periódico local. «El club buscaba damas», recuerda la mujer, quien asegura que su edad no fue un obstáculo para tener éxito entre los clientes que frecuentaban el prostíbulo.

140 euros por una hora

¿Una prostituta con 78 años cumplidos? «Por lo general, los hombres jóvenes prefieren a una profesional mayor», reveló la mujer al periódico 'Bild', que ayer adornó su primera pagina con una gran titular: 'La abuela Hilda (80 años) trabaja como puta'. El periódico ilustraba este explícito titular con una foto de la mujer ataviada con un atrevido 'deshabillé' negro adornado con plumas.

La historia de Hilda Breer saltó a la prensa cuando la mujer decidió participar en el programa de televisión 'El supertalento', uno de los más famosos del país y que acapara la audiencia del público todos los sábados. La 'abuela prostituta' obtuvo un éxito clamoroso del público después de interpretar 'No llores por mí, Argentina'. El eco de estos aplausos llevó a la encargada de un teléfono erótico de Bonn a revelar al periódico que Hilda Breer había trabajado con ella. Según dijo, su colaboración en la línea caliente no había durado mucho tiempo, porque la abuela no sabía usar las palabras adecuadas que esperan escuchar sus clientes invisibles.

El 'Bild', que tiene un olfato especial para detectar historias humanas envueltas en el halo de la tragedia, siguió indagando y descubrió el pasado de prostituta de la ex cantante.

«Su primer cliente fue un cazador de 43 años. Una hora con Hilda costaba 140 euros», relata el rotativo. A pesar del éxito que tuvo en el burdel de Colonia, la abuela Hilda dejó el trabajo al cabo de 15 meses porque el esfuerzo físico era excesivo para su avanzada edad.

Hilda Breer aún mantiene la ilusión de reiniciar su antigua carrera como cantante si logra seguir avanzando en el concurso.

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