Rajoy se encoge con el agua

Favoreció antes a Valcárcel y Camps; pero ahora se inclina por Rudi y Cospedal. En Zaragoza, Toledo y Extremadura han olfateado la debilidad de Valcárcel y Fabra y le han dado la vuelta a la tortilla trasvasista

MANUEL BUITRAGO MBUITRAGO@LAVERDAD.ESMURCIA.
Rajoy bebe de un botellín en la manifestación a favor del Tajo-Segura en Murcia, en el 2005. ::                             EFE/
Rajoy bebe de un botellín en la manifestación a favor del Tajo-Segura en Murcia, en el 2005. :: EFE

11 de julio de 2004. Mediodía en Abanilla. Declaraciones de Rajoy a 'La Verdad': «Si volvemos a ganar, el trasvase del Ebro se va a construir porque la opción de las desaladoras no tiene ningún sentido. Contaminan y además tampoco se van a hacer».

-La Verdad: ¿Hará el trasvase pese a la oposición de Aragón y de Cataluña?

-Rajoy: Pese a la oposición de quien quiera (...) Este año se han ido 12.000 hectómetros cúbicos al Mediterráneo, lo cual es una enorme injusticia. El trasvase del Ebro fue debatido durante muchos años con mucha gente. Y ahora con el nuevo talante se hace un decreto en 24 horas para eliminarlo.

-La Verdad: ¿No habría sido preferible un pacto de Estado de agua?

-Rajoy: Tuve una conversación con Rodríguez Zapatero, a petición mía, para discutir seis asuntos: las reformas de la Constitución, de los Estatutos y de la financiación autonómica; junto con la Constitución Europea, la ley de calidad de la enseñanza y el trasvase del Ebro. De estos dos últimos asuntos me dio una gran lección de talante. Salí de la reunión con las alforjas llenas de talante. Me dijo: 'Sobre estos dos temas no hay acuerdo'. Esa fue la conversación. Duró quince segundos.

1 de marzo de 2010. Sede del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Murcia. Declaraciones de Juan Guillamón (ahora diputado del PP): «Si el PP gana a nivel nacional, y deseo que gane, estoy convencido de que Mariano Rajoy no va a hacer nada. Lo que tiene que hacer es recuperar el Trasvase del Ebro, que es la clave de todo, pero como no lo va a hacer... Entonces, no sólo va a tener mi rechazo sino probablemente el de mucha gente que ahora está votando al PP».

Son dos botones de muestra, con seis años de diferencia, de la conversión hídrica de Mariano Rajoy, firme defensor del Trasvase del Ebro en 2004. Guillamón dibujó luego esa metamorfosis resumiendo lo que piensan muchos afiliados del PP y más de un miembro del Gobierno regional: no se fían. Recelan de Rajoy y de su determinación para resolver el déficit del Segura. Ven muy lejos al Rajoy del 14 de julio de 2005, cuando encabezó en Murcia la manifestación a favor del Trasvase Tajo-Segura. Desde entonces ha ido soltando lastre, conforme se afianzaban María Dolores de Cospedal y Luisa Fernanda Rudi en Castilla-La Mancha y Aragón. Ahora que ambas gobiernan, los trasvases han pasado al baúl de los recuerdos y el programa ha cubierto el expediente tratando de contentar a Valcárcel y Fabra con una alusión a las transferencias que guardan un regalo envenenado: si «hubiere» sobrantes.

La de votos que ha recogido el PP con el Trasvase del Ebro y el 'Agua para Todos', pese a que quienes estaban en el ajo sabían que ese canal no podía construirse una vez que fue derogado por Zapatero. De hecho, pasó a un segundo plano cuando empezó a estudiarse la opción del Tajo Medio. En el programa del PP de 2008 ya quedó fuera el Ebro sin que se montara tanta traca, pero entonces no se visualizaba la proximidad de Rajoy al poder. Ahora, para más señas, se ha castrado la política trasvasista. ¿Qué se puede pensar de un candidato que dijo algo tan concluyente el 11 de julio de 2004, pero que el 23 de octubre de 2011 manifiesta lo contrario? ¿Han cambiado las demandas de agua de los territorios, o ha cambiado el mapa político en Toledo y Zaragoza y la relación de fuerzas dentro del PP?

La caída de Francisco Camps puede ser uno de los elementos determinantes en el nuevo mapa de poder 'popular'. Valcárcel había contado con la complicidad y la alianza de la Comunidad Valenciana a través de Eduardo Zaplana y Camps. Ahora ha perdido esa fuerza, ya que Alberto Fabra está recién llegado y no tiene en Génova la misma influencia que sus predecesores. Esteban González Pons, dirigente valenciano y nacional, hará lo que le ordene Génova. En octubre de 2008 intentó convencer a Arsenio Pacheco para que no se opusiera al trámite del Estatuto de Castilla-La Mancha en el Congreso. Al final fracasó esta ley por la presión conjunta de Camps y Valcárcel sobre Rajoy y la portavoz Sáenz de Santamaría para que no se tocara el Tajo-Segura.

La situación ha cambiado. Cospedal y Rudi han aprovechado la ausencia de Camps para fortalecerse ante Rajoy. Primera muestra: un vicesecretario del PP aragonés declaró días atrás que Murcia y Valencia han perdido poder en el PP y que el Trasvase es un sueño. Segunda: Carlos Floriano, diputado por Extremadura, dice que hay que poner en marcha las desalinizadoras. Tercera: el Gobierno de Cospedal exige que se detenga el desembalse del Tajo de este semestre. Cuarta: Valcárcel pacta un texto con Ana Mato que no es el que sale al final en el programa, ya que ha pasado por las manos de Rudi y Cospedal. Todo en una semana. Y si alguien está pensando en el Tajo Medio, ojo a José Antonio Monago, presidente extremeño, que puede ser una caja de sorpresas. Éste ya se opuso hace dos años a ese trasvase, en contra de la predisposición del socialista Fernández Vara.

En las últimas semanas, el Gobierno regional mantenía la compostura, pero no estaba contento con lo que se estaba fraguando. La intervención del presidente fue 'in extremis', según relatan en su entorno, ya que el programa mutilaba por completo las transferencias, lo cual habría sido de libro y la pirueta de Rajoy de 180 grados. Valcárcel lanzó una china el día 14 cuando alabó en público a Arsenio Pacheco y Alberto Garre por su 'gesta' de oponerse al Estatuto manchego y romper la disciplina de voto dentro del PP, dejando entrever que podía repetirse la escena llegado el caso.

El agua está 'escondida' en el programa del PP, y no hay detalle de ese nuevo Plan Hidrológico -reactualizado- al que aludió Cospedal a principios de año. Darle caña al Gobierno de Zapatero durante siete años es muy cómodo... hasta que llegan los tuyos. Al final, es el PSOE el que no se ha movido de la foto.

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