Sanidad insiste en que el convenio con la UCAM se revisará

J. P. P.MURCIA.

La Consejería de Sanidad, que abrió la puerta en 2008 a las prácticas de los futuros estudiantes de Medicina de la UCAM en los hospitales públicos, se enfrentará inevitablemente a la polémica si finalmente la Católica imparte la carrera. Se encontrará con la oposición de la UMU, que ya ha advertido de las dificultades de organización dado que numerosos servicios médicos están dirigidos por catedráticos y profesores de la Facultad que no impartirán prácticas a los llegados de la UCAM. De momento, fuentes del departamento que dirige Ángeles Palacios explican que el convenio «se revisará» para adaptarlo a los criterios que la Agencia de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (ANECA) ha marcado a la universidad privada.

Así, el número de matriculados no podrá ser superior a 45, a no ser que se refuerce la dotación de recursos humanos y materiales. Sanidad pide prudencia y recuerda que todavía queda mucho para que los hipotéticos estudiantes de la Católica lleguen a los hospitales de la Región. «La UCAM tiene aún que pasar varios filtros, y hay que esperar. El momento en que haya que organizar las prácticas todavía queda lejos», explica la Consejería.

Sobre los problemas de saturación, la Comunidad subraya que «hasta ahora nadie se ha quejado de falta de espacio o de que haya demasiados alumnos. Los hospitales están encantados con tener estudiantes, porque ser un centro docente los enriquece y revitaliza».

Cobrará más por las prácticas

'La Verdad' ya adelantó la semana pasada que el Servicio Murciano de Salud (SMS) renegociará con la UCAM el 'precio' que cobrará a esta universidad por permitirle desarrollar las prácticas en su red de hospitales y centros de salud. En estos momentos, el documento prevé que la Católica pague al SMS «al menos el 10% de la matrícula de los créditos de prácticas clínicas». Ese porcentaje se revisará al alza. Primero porque fue fijado en el año 2008, y segundo porque la Consejería aprovechará para hacer algo más de caja, cuestión vital en estos momentos en que el déficit sigue aumentando y con ello los impagos a las empresas proveedoras.