«De pequeño quería ser el Bisbal de la época»

El actor y guionista se sube al escenario con Ricardo Castella para poner sobre el escenario 'Nunca es tarde', en la que ambos unen música y parodia. Hoy llegan a Cartagena

ROSA MARTÍNEZMURCIA.
El humor televisivo de Ángel Martín y Ricardo Castella llega esta noche al Teatro Circo de Cartagena. ::                             ESN/
El humor televisivo de Ángel Martín y Ricardo Castella llega esta noche al Teatro Circo de Cartagena. :: ESN

Parecía haber agotado recursos en el programa que lo catapultó a la fama, 'Sé lo que hicisteis', pero Ángel Martín (Barcelona, 1977) no se resiste a vivir de la comedia. De pequeño soñaba con ser cantante y ahora ha encontrado el formato perfecto para unir música y parodia. Cuenta con la ayuda del también televisivo Ricardo Castella para poner sobre el escenario 'Nunca es tarde... para hacer tus sueños realidad', una función musical que llega esta noche al Teatro Circo de Cartagena.

- Se sube al teatro para explicar por qué dejó la televisión. ¿Tantas veces se lo han preguntado?

-Sí, bastantes, tanto que iba a hacer entrevistas, lo que ocurre es que Ricardo me cogió aparte y me dijo que siendo catalán no tenía ningún sentido hacer entrevistas gratis, así que me convenció para hacer este espectáculo y cobrar.

- ¿En qué consiste la función?

- Es una mezcla de realidad y ficción. Está basada en alguien que trabaja en un conocido programa de televisión y que de la noche a la mañana lo abandona. A partir de ahí llevamos a escena una historia más fantástica.

- Hablan de sueños, de luchar por lo que uno quiere. ¿Ficción o realidad?

- El espectáculo trata de sacar a la luz las consecuencias, buenas o malas, de perseguir los sueños. Hacerle llegar al público que las cosas pueden o no salir bien.

- ¿Con qué soñaba de pequeño?

- Quería ser una estrella de rock. Con veinte años me dedicaba a cantar en bodas, bautizos, comuniones y en residencias de ancianos con mi padre y un amigo suyo. Quería ser el Bisbal de la época; Bisbal quizás no porque no existía 'Operación Triunfo', pero sí Alejandro Sanz.

- ¿Por qué desistió?

- Me hacía mucha ilusión dedicarme a la música pero me di cuenta de que no daba la talla ni la voz y tuve que renunciar. Éramos un grupo muy raro, más que una banda parecía que dos señores mayores me habían secuestrado y me llevaban por ahí de gira. Como grupo de éxito no teníamos mucho futuro.

- ¿Cuál es la clave de este dúo?

- Que ninguno de los dos tenemos talento y la gente sale con la idea: «Si éstos pueden, yo también».

- Se marchó de 'Sé lo que hicisteis'. ¿Es mejor abandonar antes de que se hunda el barco?

- No me fui porque el programa fuese a acabar. Hacer más de novecientos programas para la comedia dos horas al día es demoledor. Uno intenta hacerlo y cuando ve que no puede y que lo que uno aporta al programa no lo mejora no tiene sentido seguir.

- Dijo que se iría a cultivar un huerto. ¿Qué tal le ha ido?

- En realidad fue una broma que inventamos. No me veo cultivando nada, me cansé de esperar a que salieran las legumbres, así que llamé a Ricardo.

- Dígame algo de él.

- Es muy limpio. Le gusta desinfectar todos los rincones. Pero piensa demasiado en los demás, quizás ese es su defecto.

- ¿Qué falta y qué sobra en el teatro?

- Faltan más obras y más gente que acuda a las funciones. Sobrar, no sobra nada, si acaso las palomitas. Es un lugar en el que uno puede ir y experimentar un montón de sensaciones.

- ¿Qué ocurre para que la gente no acuda al teatro tanto como desearían los artistas?

- La concepción de la gente es que el teatro es muy caro, pero no es así. Hay entradas a nueve euros. Sí es cierto que es más caro que ir al cine pero también es verdad que produce una sensación diferente. Lo que falta es inquietud,vivimos un momento en el que todo es muy cómodo: te sientas delante del ordenador y tienes acceso a mil cosas, entonces desplazarte para ir a ver algo por lo que además pagas, no parece un buen plan.