«Queríamos evitar el uso de agua potable, ya que era época de sequía »

«Hasta el momento no tenemos conocimiento alguno de que se haya presentado una querella contra la empresa por parte de Fiscalía». Aunque un portavoz de Aguas de Murcia aseguró ayer a este periódico que el juzgado todavía no ha emplazado a los representantes legales de la compañía a dar explicaciones sobre los hechos recogidos en la querella de la Fiscalía, sí admitió que la apertura de un pozo -«sondeó», como lo denominó- en la zona de Torre de Rame les había generado problemas con la Confederación Hidrográfica del Segura. «Hubo una propuesta de sanción, la recurrimos, se resolvió desfavorablemente para nosotros y tuvimos que abonar la sanción», que según fuentes conocedoras del caso ascendió a 52.000 euros.

El portavoz de Aguas de Murcia explicó que el destino de las aguas subterráneas obtenidas mediante ese pozo era dotar de caudal a una red de tuberías, que sirven para el baldeo de calles del casco urbano de Murcia, el riego de zonas verdes y para llenar fuentes ornamentales. «Se hizo con el conocimiento y la autorización del Ayuntamiento, ya que todos queríamos evitar tener que utilizar agua potable para esos usos, toda vez que estábamos en una situación de sequía; el agua subterránea es de menos calidad y creemos que puede ser utilizada con esos fines», admitió la fuente citada, quien recordó que el pozo se abrió, de hecho, en un terreno de propiedad municipal. «Es algo que se ha venido haciendo a lo largo de años y la Confederación Hidrográfica del Segura era conocedora de ello», añadió el portavoz, que explicó que hace dos años volvió a solicitarse del organismo de cuenca una autorización para usar aguas subterráneas para riego de zonas verdes. «Hubo un primer informe desfavorable, pero pensamos que acabará siendo autorizado».