¿Emergencia o restauración?

La Delegación del Gobierno alega que los desescombros de iglesias no son urgentesEn un informe admite que estos gastos no están justificados, «ya que no ponen en peligro la seguridad de las personas»

P. W. R.LORCA.
Un cartel prohíbe el paso al atrio de la iglesia de Santiago por el peligro que entraña los desprendimientos que pueden producirse del monumento. ::                             PACO ALONSO / AGM/
Un cartel prohíbe el paso al atrio de la iglesia de Santiago por el peligro que entraña los desprendimientos que pueden producirse del monumento. :: PACO ALONSO / AGM

La mitad de los 'gastos de emergencia' acometidos en las iglesias lorquinas están en entredicho. La Delegación del Gobierno y, por tanto, el Gobierno de la Nación, solo hará frente a la mitad de ellos, ya que no los considera «actuaciones imprescindibles e inaplazables para garantizar la vida y seguridad de las personas». Así se admite en ocho documentos de sendos monumentos de la ciudad en los que aparece una y otra vez una recomendación: «solamente con cerrar la iglesia al público, sería una medida de emergencia correcta que no ocasiona gastos».

Entre los monumentos a los que se hace referencia en los documentos, a los que ha tenido acceso 'La Verdad', está el de la iglesia de Santo Domingo. Se presentaron facturas por obras de emergencia por un valor de 637.000 euros. Sin embargo, la Delegación del Gobierno señala que solo le correspondería «una subvención por este concepto de 100.698,17 euros».

El documento está rubricado por el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, y adjunto aparece un informe técnico en el que se detallan las «partidas textuales citadas en el presupuesto aportado, que no se justifican como gastos de emergencia». Entre ellas, está la de protección de pinturas y bienes inmuebles, la de reparación de clave del arco norte o la reparación provisional en la cubierta.

Se justifica su no aceptación en que son actuaciones «propias de restauración y preservación del patrimonio artístico cultural, por ello, no se puede considerar como una actuación de emergencia». Y se añade que de forma general se está confundiendo trabajos de emergencia inaplazables «para garantizar la vida y seguridad de las personas» con trabajos de urgencia para preservar el patrimonio histórico artístico monumental de Lorca.

En la iglesia de Santiago tampoco se consideran obras de emergencia el rescate de imágenes y enseres del interior del templo, la reparación de la sacristía o la instalación de una rampa en la escalinata del atrio. Igualmente, no se admite la factura de la retirada de escombros del interior. Estas labores, según se expresa en el informe, serán consideradas como «actuaciones de reconstrucción, no quedando justificado como actuaciones de emergencias».

En el caso de la iglesia de Santiago la partida solicitada al Gobierno de la Nación era de 303.000 euros, de los que, según la Delegación del Gobierno, solo le correspondería una subvención de 61.088,18 euros. La misma situación se repite con la iglesia de San Diego. La petición es de casi 200.000 euros, de los que solo se subvencionarán casi 78.000 euros.

Otro informe se refiere al Palacio de Guevara. Se han producido unos gastos de emergencias de 225.029,62 euros. Sin embargo, la Delegación del Gobierno señala que «no le correspondería subvención por este concepto». En el texto se señala que «se está confundiendo trabajos de emergencias inaplazables para garantizar la vida y la seguridad de las personas con trabajos de urgencia para preservar el patrimonio histórico». Y nuevamente aconsejan el cierre de sus puertas para evitar gastos.

Recortes también se producen en las cifras solicitadas en concepto de obras de emergencia del Porche de San Antonio, Torreón 12 de la muralla de Lorca y el Santuario Patronal de la Virgen de las Huertas. En este último templo se instalaron andamios para sustentar la torre campanario y parte de la techumbre de la iglesia. Estas obras tampoco han sido admitidas como de emergencia y son consideradas como de «restauración y conservación».