La fachada principal del IES Ramón Arcas será demolida

Los técnicos han confirmado que el edificio sufre colapso estructural parcialmente

T. M. LORCA.
Fachada principal del edificio del IES Ramón Arcas que tiene que ser demolida por el mal estado de la misma. ::                             PACO ALONSO / AGM/
Fachada principal del edificio del IES Ramón Arcas que tiene que ser demolida por el mal estado de la misma. :: PACO ALONSO / AGM

El rumor, finalmente, ha resultado ser cierto. El instituto de Educación Secundaria Ramón Arcas Meca será derribado parcialmente por los daños que el edificio sufrió a consecuencia de los terremotos del pasado 11 de mayo, según confirmó ayer el consejero de Educación, Formación y Empleo, Constantino Sotoca.

Será demolida la parte más antigua de la infraestructura educativa, cuya fachada da a la avenida Juan Carlos I. La decisión ha sido tomada después de que los técnicos hayan ratificado su «colapso estructural irreversible».

La parte del edificio que será derribada fue inaugurada en el año 1956, acogió la antigua Escuela de Maestría Industrial y uno los arquitectos que realizó el proyecto, el desaparecido Miguel Fisac, obtuvo en 2003 el Premio Nacional de Arquitectura. De la parte nueva del instituto, producto de una ampliación posterior, se conservarán 18 aulas, en las que recibirán clases los alumnos de primer a tercer curso de ESO, el grupo de diversificación de tercero y los del programa de cualificación profesional.

Los estudiantes de cuarto curso de ESO, el grupo de diversificación de cuarto y bachillerato recibirán las clases en el aulario del campus universitario, y los que cursan ciclos formativos pasarán al centro integrado de Formación Profesional de Lorca .

La demolición de parte de este instituto se suma a la del instituto Francisco Ros Giner, un inmueble de 1972, que tuvo que ser derribado casi en su totalidad el pasado mes de junio. Tras el acuerdo alcanzado con la comunidad escolar, los alumnos de secundaria de este centro han sido trasladados a las instalaciones del nuevo instituto número seis; y los de bachiller permanecerán en las aulas que se han podido salvar.

En el caso del instituto José Ibáñez Martín, los problemas de resistencia de las cúpulas detectados durante las obras de rehabilitación obligaron a los técnicos a replantear los trabajos que se estaban llevando a cabo. Según Sotoca, el centro estará listo para entrar en funcionamiento a final de año, aunque entretanto los alumnos de bachillerato diurno serán desplazados a la parte útil del Ros Giner en horario vespertino y los del nocturno irán al IES San Juan Bosco.

El resto de los alumnos de secundaria del Ibáñez Martín sí podrán permanecer en la parte del instituto que ha sido rehabilitada, en horario matinal para los de primero y segundo de ESO y vespertino para los de tercero y cuarto.

En cuanto a las enseñanzas de régimen especial, el consejero corroboró que los alumnos de la Escuela Oficial de Idiomas desarrollarán sus clases por las tardes en el instituto número seis, y los del Conservatorio de Música lo harán en el colegio Ana Caicedo.

Sotoca se refirió a que los centros en los que se ha llevado a cabo una rehabilitación completa se encuentran en mejores condiciones que antes de que tuvieran lugar los terremotos, y ha añadió que durante este curso los escolares de Lorca dispondrán de materiales educativos específicos sobre los movimientos sísmicos que les ayudarán a comprender el fenómeno y a superar la tragedia. También indicó, en este sentido, que se harán prácticas sobre como reaccionar ante un seísmo para que los escolares asuman con normalidad la situación.

El consejero igualmente recordó que tras la catástrofe su departamento puso a disposición de la comunidad educativa de Lorca a 140 orientadores y psicólogos para afrontar la recta final del curso después de los terremotos.

En el aspecto económico el consejero indicó que hasta el momento en los trabajos de rehabilitación y reconstrucción de los centros escolares se ha invertido más de siete millones de euros. «Pero el cálculo estimado de gasto para poder normalizar el funcionamiento de todos los edificios docentes superará los 20 millones».

Sotoca aludió a que en los inmuebles dedicados a educación secundaria y bachillerato hay que reconstruir partes muy notables de los mismos y esos justifica que todavía quede una cantidad importante de inversión a realizar.

En su comparecencia ante los medios informativos el consejero estuvo acompañado por el alcalde, Francisco Jódar, que resaltó el esfuerzo realizado por el Gobierno Regional, y en particular por la Consejería de Educación, para devolver la normalidad a los centros educativos, lo que ha conseguido con creces. Jódar agradeció todo este esfuerzo así como el de la comunidad educativa que ha dado prueba de su compromiso con el alumnado.