«Cuando expongo mis fotos, la gente puede ver la otra cara de la realidad»

Raúl González. Fotógrafo

CARMEN SÁNCHEZ
Raúl González con una de sus fotografías. ::                             J.M.R. / AGM/
Raúl González con una de sus fotografías. :: J.M.R. / AGM

Raúl González está convencido de que conocer otras culturas abre la mente. Por eso, este fotógrafo que nació en Granada en 1978 pero vino a vivir a Cartagena en 1982, lleva viajando seis años para retratar gente dispar y (ver cómo se vive en los diferentes países). La India, lugar del que acaba de regresar, se suma a territorios como Myanmar, Camboya, Siria, Panamá o China. Ya ha estado en cuatro de los cinco continentes, y el quinto, Oceanía, es «un viaje pendiente; me han hablado muy bien de Nueva Zelanda». Además, hasta que pueda cumplir su propósito de vivir de este tipo de fotografía artística, «algo complicado pero factible», también se dedica a la fotografía industrial de catálogo, publicitaria e, incluso, aérea.

- ¿Cómo plantea la fotografía aérea?

- Tengo un zepelín que puede subir hasta trescientos metros. Tiene una cámara de fotos que además me envía la imagen a unas gafas. Es algo que suele llamarle la atención a la gente. Una vez estaba tomando fotos a las placas solares de una empresa de energía solar, y a alguien debió de parecerle raro y llamó a la policía. Unos agentes vinieron a pedirme la documentación y explicaciones. Se las di, les presté las gafas y les aclaré cómo funciona el zepelín. Al final, nos echamos unas risas.

- Hábleme ahora de la fotografía artística. Acaba de volver de La India...

- Sí, estuve allí dos semanas. Es un país que me llama la atención por su mezcla de supervivencia y espiritualidad. Hay mucha pobreza y también muchas personas peculiares, me he hinchado a hacer fotos. Me ha gustado retratar a los 'shadus', que son personas que entregan su vida a la espiritualidad. No tienen prácticamente nada, y hacen promesas extrañas, como no cortarse nunca el pelo o las uñas.

- Pero además, también ha viajado a otros muchos lugares. ¿Cuál es su paraje preferido?

- Es Kuna Yala, en Panamá. Allí viven un grupo de indígenas que tienen su rey y leyes propias. Es un sitio idílico, con muchas pequeñas islas; la mayoría de las familias tienen la suya propia. Aquí es donde se puede hacer la típica fotografía de la islita con un cocotero en medio. Es algo natural y real, aunque parezca que sólo puede existir en la imaginación.

- ¿Y qué es lo que más le ha gustado fotografiar?

- Me ha encantado fotografiar a los jóvenes de una zona rural de Camboya llamado Kampong Khleang. Me encantó porque vi a gente sumamente pobre pero sumamente feliz. Había niños sin zapatos, o con la camiseta rota, pero emanaban felicidad.

- Mostrar las fotos también es importante...

- Sí. Cuando enseño mis fotos, la gente puede ver la otra cara de la realidad. Aquí podríamos aprender algo de las personas de otras partes del mundo a las que fotografío. Estamos en la burbuja del mundo occidental, pero la realidad de la mayoría de la población está en otros países.

- ¿Lleva alguna exposición entre manos?

- Sí, se llama Fugaz. Se trata de instantes captados desde una perspectiva personal, son chispazos, momentos preciosos. Lo voy a exponer en el centro cultural La Azotea de Murcia, a mediados de septiembre. Y luego quiero exponer en más sitios, como Cartagena. Me gustaría traerla a la sede de la UNED.

Fotos

Vídeos