El Ayuntamiento alerta de que ya está en quiebra

El informe de las cuentas realizado por el Consistorio refleja que la deuda supera los 28 millones de euros

LA VERDADMURCIA.
El alcalde Antonio García. ::                         LV/
El alcalde Antonio García. :: LV

La quiebra se cierne sobre las cuentas del Ayuntamiento de Moratalla. La situación de las arcas municipales es «dramática», en palabras del propio alcalde, Antonio García, quien no ve salida al descuadre entre la elevada deuda del Consistorio, superior a los 28 millones de euros, y los escasos ingresos de la caja municipal. «La quiebra es total; no hace falta ser economista para comprobar que la situación no se soporta», se lamentó ayer García.

Por lo pronto, y como medida de urgencia para engordar los ingresos, el Pleno ha aprobado la subida de diferentes tasas e impuestos municipales, como el agua potable, la escuela de música y la guardería municipal, que incrementarán sus precios cerca de un 30%. Proyectos como Promoratalla, la empresa que promueve la construcción de un polígono industrial, podrían declararse directamente en suspensión de pagos. «Y en septiembre revisaremos más tributos», advirtió ayer el alcalde, el popular Antonio García, quien se queja de la gestión del anterior equipo de gobierno municipal, formado por el PSOE. «No se pueden congelar los impuestos diez años y mantenerlos así aun cuando ya no hay ingresos», se lamenta.

Las reservas sobre la gestión del gobierno socialista han llevado al regidor a encargar una auditoría externa que clarifique cómo se ha dado lugar a la quiebra del Consistorio. «Si se recibe una subvención y se destina a otro fin, está mal hecho. Y si se deja de ingresar dinero y se sigue gastando, es despilfarro», argumenta García, quien como todos los miembros de la Corporación, ha renunciado a cobrar sueldo por su cargo.

Tampoco cobran desde hace cuatro meses los más de un centenar de empleados municipales, que solo han ingresado una nómina desde el pasado mes de abril. «Ni siquiera podemos realizar ya las aportaciones a la Seguridad Social. Están todos trabajando, con una vocación de servicio que les honra, y sin cobrar». La deuda con los proveedores se acerca ya a los nueve millones de euros, y el Ayuntamiento ve imposible, de momento, hacerle frente. Tampoco pueden contar con financiación, ya que han llegado al límite de endeudamiento y las entidades financieras no están dispuestas a darles crédito.

El regidor asegura que su lucha se centra ahora en «no cerrar la puerta del Ayuntamiento», para lo que precisa los 1.240.000 euros que ha demandado a la Comunidad y confía en recibir pronto. García ha alertado de la pavorosa situación de las cuentas municipales en varias ocasiones desde que tomó posesión del cargo, tras resultar elegido en los comicios locales celebrados el pasado mes de mayo.