Fenoll advierte de que el cierre del vertedero destruirá 500 empleos

Proambiente propuso ceder gratuitamente a la Comunidad las zonas protegidas que invadía su planta de residuos

JORGE G. BADÍAABANILLA.

Tras años de enfrentamientos políticos, protestas vecinales, denuncias ecologistas e incluso la muerte de un trabajador en 2005, la planta de tratamiento de residuos de Proambiente afronta sus momentos más difíciles desde que comenzase a gestarse en 1998. La resolución de una juez de Cieza que dicta el «cierre cautelar» del vertedero se ha producido en un tiempo récord, si se tiene en cuenta que sólo han transcurrido ocho meses desde que Ecologistas en Acción presentase en noviembre de 2010 una denuncia ante el Seprona, la Consejería de Agricultura y el Ayuntamiento de Abanilla. La denuncia acabó desencadenando la 'Operación Subterráneo', la detención del empresario Ángel Fenoll y a la postre, el cierre de la planta.

Pese a que en la denuncia los ecologistas solo solicitaban «la apertura de un expediente sancionador, la paralización de las obras y restauración del medio afectado por las supuestas irregularidades cometidas en la actividad de Proambiente», lo cierto es que un mes después, en diciembre de 2010, el Seprona contestaba a los ecologistas que su denuncia había sido tramitada por vía judicial.

De esta forma arrancaba la primera fase de la 'Operación Subterráneo', que en abril de 2011 se cerraba con la detención de cinco individuos como supuestos responsables de la gestión de un vertedero ilegal de 4.000 metros cuadrados en la finca Los Corrales de Abanilla, entre ellos el exedil del PP en Albatera, Javier Bru. El pasado 6 de julio, Ángel Fenoll, administrador de Proambiente, era detenido por la Guardia Civil en el marco de la segunda fase de la operación Subterráneo acusado de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente.

El empresario de 58 años prestaba declaración en el Juzgado de Instrucción número 4 de Cieza para dar explicaciones por las prospecciones realizadas a 15 metros de profundidad en cuatro zonas diferentes del vertedero que habían sacado a la luz «materia orgánica altamente degradada, pilas alcalinas, plásticos, cartón, envases de aluminio y cristal», según el informe de la Guardia Civil.

Comenzaba a desmoronarse el imperio que Fenoll había levantado en torno a Proambiente y la gestión de residuos de la Vega Baja, Abanilla, Santomera, Fortuna y Beniel. Todo ello pese a la propuesta que el propio empresario presentó oficialmente -y firmó de su puño y letra- el 24 de noviembre de 2010, ante la consejería de Agricultura y Agua para acercar posturas con el Gobierno regional ofreciendo ala Comunidad Autómoma «la cesión gratuita de varias hectáreas de terreno del LIC de la Sierra de Abanilla propiedad de Proambiente».

La empresa no solo cedía la titularidad del LIC: también se comprometía «a financiar un programa de seguimiento, regeneración, conservación y mantenimiento de la cubierta vegetal de la zona, consensuado con la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad».

Pero la propuesta -que inicialmente interesó a Ecologistas en Acción para 'enterrar el hacha de guerra' con Fenoll- parece que no caló en la consejería, que a la postre encargaría las prospecciones en el vertedero que terminaron con Fenoll detenido y Proambiente en jaque, tras la resolución de cierre cautelar de la juez María Dolores Sánchez.

En los últimos meses, Ángel Fenoll había abandonado su puesto de gerente de Proambiente, y eran cinco socios -entre ellos su sobrino y su hijo- los que gestionan el vertedero «ante el delicado estado de salud que presenta Ángel», reconoce su sobrino Ginés Fenoll, también uno de los gestores.

Al parecer, el desgaste por la 'Operación Brugal', las deudas con muchos ayuntamientos por las contratas de limpieza y la situación de Proambiente han terminado por hacer mella «en su salud».

Según ha podido saber esta diario, algunos de los gestores de Proambiente se dirigieron a Ecologistas en Acción para informarles de la existencia de un informe de la Consejería de Agricultura y Agua que «recomendaba el cierre de la planta». Los gestores se pusieron en contacto con este colectivo para «reconducir la difícil situación de la empresa» ante este informe, y la última denuncia de los Ecologistas, quienes habían adelantado que presentarían alegaciones al proyecto de ampliación que Proambiente había presentado en abril ante la consejería para dotar al vertedero de un quinto vaso que invade 800 metros cuadrados del LIC de la Sierra de Abanilla.

La resolución de cierre ha pillado «por sorpresa» a Proambiente, según reconoce Ginés Fenoll y no ha hecho otra cosa que tensar más la soga sobre la planta. «No tenemos ninguna notificación del Juzgado de Cieza. Pero cuando llegue, nuestros abogados estudiarán la resolución y presentaremos alegaciones». Algo que previsiblemente ocurrirá entre el hoy y el miércoles, aunque Ginés Fenoll entiende que en la celeridad de esta decisión judicial «podría existir algún partido político que quiere hacer daño. Pues nada, que cierren la planta y que Zapatero dé de comer a los 500 trabajadores directos e indirectos, temporales, autónomos y mecánicos que irían a la calle», advierte.

La situación afectaría directamente a los ayuntamientos de Fortuna y Abanilla, que no sólo tienen adjudicado el servicio de limpieza viaria a Colsur propiedad de Fenoll, sino que además cuentan con algunos vecinos en nómina de la empresa. Desde Proambiente no descartan convocar una a los medios para mostrar su «malestar». Por ahora, aseguran que «la planta trabaja con normalidad y mantenemos la solicitud del proyecto de ampliación».