Una plataforma vecinal gestiona un polideportivo público para que no lo privaticen

Quince asociaciones se unen para dirigir el club de Playa Paraíso aunque el Ayuntamiento reconoce que estudia cederlo a una empresa

ANTONIO LÓPEZ ANLOPEZ@LAVERDAD.ESCARTAGENA.
Foto:: PABLO SÁNCHEZ / AGM/
Foto:: PABLO SÁNCHEZ / AGM

«Mientras están jugando no están pensando ni en alcohol ni en drogas». Suena a tópico pero ése es el lema que ha tomado por bandera la asociación sin ánimo de lucro Club Deportivo Playa Paraíso, compuesta por quince colectivos de vecinos de la diputación del Rincón de San Ginés para gestionar el nuevo polideportivo del Mar Menor y evitar su privatización.

El complejo fue inaugurado el pasado mes de noviembre, y desde entonces un grupo de vecinos dirige las pistas deportivas, a las que ya están inscritos decenas de niños, jóvenes y adultos de toda la zona de La manga. Se trata de una plataforma vecinal que quiere evitar a toda costa que el Ayuntamiento de Cartagena, propietario de las instalaciones, conceda la gestión a una empresa privada, como es su intención, según los vecinos.

«Antes de que lo lleve alguien que sólo busca un interés económico, queremos gestionarlo nosotros, que solo pretendemos que los jóvenes tengan un sitio para entretenerse», explicó a este diario el presidente de la recién creada plataforma, Manuel Macedo.

El Patronato Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Cartagena les cedió la gestión el mismo día que se pusieron en marcha las instalaciones, y desde entonces se autofinancian con el alquiler de las pistas deportivas, con las cuotas del gimnasio, al que están inscritos más de cien personas, y con las ayudas que reciben de varias empresas de la zona.

Son todo un ejemplo de gestión eficiente y si ánimo de lucro. Lo que intenta la plataforma es que «los niños tengan un sitio para hacer deporte y no se enganchen a hábitos poco saludables. De esta forma a la vez que disfrutan y juegan los tenemos controlados», dijo el presidente del colectivo.

Fútbol, tenis, pádel y vela

Creen que si el Ayuntamiento concede la gestión a una empresa privada. ésta subirá los precios y muchos niños no podrán disfrutar de las instalaciones. «Hay muchas familias que con la crisis no se pueden permitir pagar para que sus hijos disfruten del polideportivo. Con nuestra gestión todos podrán usarlas, pero si se mete una empresa, ésta buscará su propio beneficio y solo podrá entrar el que pague», añadió Manuel Macedo.

Este complejo polideportivo dispone de un campo de fútbol 7 con superficie de césped artificial, tres pistas de pádel (una de ellas con cerramiento de cristal) dos de petanca y dos de tenis. El edificio central tiene dos salas más destinadas al gimnasio, una zona de cafetería y vestuarios con duchas.

A ello se le une otro edificio destinado a deportes náuticos, con acceso directo a la playa. Por ahora es el único servicio que no tiene abierto al público, porque aún no han conseguido los permisos que necesitan.

Autofinanciación

Manuel Macedo asegura que a pesar de que pueden autofinanciarse con lo que sacan de las pistas, necesitan al menos que el Ayuntamiento les pague la luz y el agua, «del resto nos podemos hacer cargo nosotros». Si al final la Concejalía de Deportes, que ahora dirige José Cabezos, opta por dejarles la concesión, el presidente de la plataforma está seguro de que el complejo en pocos años no necesitará de ningún tipo de subvención. «La administración local lo que necesita son gestores como nosotros, que no le costamos ni un euro», señaló.

El complejo polideportivo costó 1.500.000 euros, financiados por el Ayuntamiento de Cartagena y la Mancomunidad de Municipios Turísticos del Mar Menor

En marzo de 2007 se anunció la obra, pero no fue hasta abril de 2008 cuando el entonces consejero de Turismo y Consumo, José Pablo Ruiz Abellán, aprobó un plan de actuaciones de mejora para todos los municipios de la Mancomunidad por valor de 1.064.000 euros, en el que se detallaba las obras del polideportivo y la cuantía que tendría, 80.100 euros. Las obras comenzaron, con nuevas partidas presupuestarias, pero al poco tiempo se paralizaron hasta mediados del año pasado que se retomaron. Finalmente en noviembre se abrieron al público.

A pesar de que los trabajos acabaron, las instalaciones se quedaron con varias deficiencias. El gimnasio no se acondicionó y tuvieron que ser los vecinos los que compraron las máquinas y lo pusieron en marcha. Además, los accesos están sin terminar: falta el asfaltado de las calles y el adelantamiento de las aceras, según denunció el presidente de la Asociación de Vecinos de Playa Paraíso, José Antonio Moreno.