Roban seis farolas a plena luz del día diciendo que iban a arreglarlas

Las luminarias arrancadas son de tipo LED, de bajo consumo, y cada una cuesta 600 euros en el mercado

M. J. MONTESINOSMURCIA.
Foto:: NACHO GARCÍA /AGM/
Foto:: NACHO GARCÍA /AGM

La picaresca no tiene límites y más si se obtienen pingües beneficios. Las luminarias tipo LED, que son de bajo consumo, y que están sustituyendo en Murcia a las farolas de toda la vida, se han convertido en un nuevo objeto de deseo para los amantes de lo ajeno. Lo curioso es que, en algunos casos, los ladrones trabajan a plena luz del día y sin inmutarse.

Ocurrió hace unos días en la plaza José María Falgas, en el barrio de Santa Eulalia, de donde han arrancado seis luminarias, dejando la plaza prácticamente a oscuras. Los autores llegaron en una furgoneta y desmontaron las placas de los correspondientes postes. Algunos vecinos, ajenos a la realidad, llegaron a preguntarles que qué estaban haciendo y les respondieron que se las llevaban «para arreglarlas». También han robado otras cuatro en el jardín de Lucio en Beniaján.

Cada una cuesta 600 euros y en el municipio hay instaladas medio millar. Como medida de precaución las van a colocar a 6 metros de altura y las soldarán con tornillos.

La plaza Circular es otra de las que cuenta con farolas tipo LED. Se han instalado 89 puntos de luz. Con ello se ha conseguido consumir 6.000w menos, lo que supone un ahorro de emisiones a la atmósfera de 12.622 kilogramos de CO2 anuales.

La luminaria tipo LED no es el único material por el que sienten predilección los amigos de lo ajeno. En varias ocasiones han robado hilo de cobre dejando a oscuras el carril bici de la mota del río, lugar que muchos murcianos eligen para salir a hacer 'footing' o a pedalear. El 'modus operandi', en este caso, es que los ladrones van provistos de unos marros, una especie de martillos de gran tamaño, para destrozar la arqueta. Luego, con una cizalla cortan el metal y enganchan el hilo de cobre en la bola del remolque de su coche.