Martí Alpera y las Escuelas Graduadas

JOSÉ MONERRI
Calle de Félix Martí Alpera, situada cerca de la Alameda. ::
                             J. M. R. / AGM/
Calle de Félix Martí Alpera, situada cerca de la Alameda. :: J. M. R. / AGM

Cartagena cuenta con una calle denominada Martí Alpera, que antes se denominaba Mártires de la Cruzada. A ella se accede por la calle Almirante Baldasano, atraviesa las calles de Jorge Juan y de Valle Inclán y se sale por la del poeta Miguel Hernández. Es paralela a las calles de Picasso y de Enrique Martínez Muñoz. Curiosamente Martí Alpera no era cartagenero sino valenciano, pero mereció ese honor por su trascendental labor en la Enseñanza.

El nombre de Félix Martí Alpera a la que era calle de los Mártires de la Cruzada, se aprobó en sesión de la permanente de 24 de septiembre de 1986. Félix Martí Alpera, maestro y pedagogo, no nació en Cartagena sino en El Cabañal (Valencia) en 1875 y falleció en Barcelona en 1946. Cursó los estudios de Magisterio en la Escuela Normal de Valencia y con tan sólo 17 años de edad obtuvo por oposición la Escuela de la Beneficencia de Albacete. Tras cursar estudios en Madrid alcanzando la categoría máxima de maestro nacional, obtiene plaza en Lorca con 22 años de edad, pasando al poco tiempo a Cartagena donde tomó posesión en 1898 y permaneció durante 22 años, primero como director de la Escuela Graduada San Fulgencio y posteriormente de la Casa del Niño. En 1920 se traslada a la Escuela Normal de Valencia y posteriormente a la de Barcelona. En esta última fue sucesivamente director de los Grupos Escolares del Patrimonio Municipal de Baxeiras y Pere Vila. Como consecuencia de la guerra civil, en 1939 fue depurado y separado del servicio.

Félix Martí Alpera, en Cartagena, además de impulsar la creación de las Escuelas Graduadas junto con Enrique Martínez Muñoz, tras su viaje al extranjero en 1902, contribuyó en 1919 a la de la Casa del Niño, de la que fuese director hasta que se marchó a Valencia.

En 1910 se le concedió la Cruz del Mérito Naval de Primera Clase a propuesta de la Liga Marítima. Publicó, entre otras, con el prólogo del Conde Romanones, 'Por las Escuelas de Europa' (1904), donde dejó constancia de su viaje al extranjero; 'Joyas Literarias' (1906) y 'Las Escuelas Rurales' (1911).

Terrenos del Ayuntamiento

La construcción del histórico edificio de la calle de Gisbert se inició el 9 de diciembre de 1900. El Ayuntamiento era poseedor de unos terrenos que no utilizaba y anunció la permuta de ellos por la construcción de escuelas. No faltó quien la solicitara, y con tal rapidez y fortuna se llevó el asunto, que a las pocas semanas -el 9 de diciembre de 1900- el ministro de Instrucción Pública, que lo era entonces don Antonio García Alix- en medio del mayor entusiasmo colocaba la primera piedra. ¡Gran día para Cartagena!

Las Escuelas Graduadas, inauguradas en 1903 por el entonces ministro de Instrucción Pública el murciano García Alix y en cuyo acto pronunció un discurso don Miguel Unamuno, tienen como peculiaridad que, como señalaba el que fuera Cronista Oficial de Cartagena, Isidoro Valverde, en su construcción se emplearon piedras de las antiguas murallas de Cartagena; que, por ellas, la ciudad mereció el muy honroso calificativo de la "Covadonga de la Enseñanza"; y, según Pérez Rojas, las Graduadas fue el único inmueble de Cartagena cuya construcción trascendió a las revistas españolas de arquitectura. De todo ello tuvo buena y trascendental parte ese maestro nacido en El Cabañal (Valencia) y al que, con toda justicia el municipio acordó dedicarle una calle para perpetuar su memoria.

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